Asismet pronosticó que para este jueves 18 de mayo se incrementaría “a fuerte” la intensidad en el el litoral sur y centro y advirtió que las oleaje registrado sería superior a los dos metros de altura.
El fuerte oleaje registrado este jueves 18 de mayo en la Costa Verde del Callao, la playa San Bartolo y los distritos de Miraflores y Santa María, donde se registraron olas superiores a los dos metros, provocó temor en transeúntes, conductores y autoridades municipales.
Surfistas que acudieron al mar detectaron que estaba “bravo”, muy diferente a otros días, y decidieron abandonar el agua y su actividad por temor a su integridad física. Esto se reportó, principalmente, en San Bartolo.
Mientras tanto en el Callao se presenciaron las olas de mayor tamaño. Estas llegaron hasta casi los tres metros y por su fuerza a su paso levantaron numerosas piedras que terminaron regadas en toda la pista de la Costa Verde.
La situación se reportó peligrosa, pues varios conductores a bordo de sus vehículos tuvieron que esquivar las piedras y el agua de mar. Algunos frenaron del susto y pensaron que “la playa se salía”, pero luego cayeron en cuenta que solo se trató de un oleaje anómalo.
En redes sociales, internautas se refirieron a este maretazo registrado en Callao y otros puntos y se mostraron curiosos por conocer si tenía alguna relación con el tan mencionado Fenómeno de El Niño Costero.
Asismet, institución con pronósticos certeros de eventos astronómicos, sismológicos y meteorológicos, ya había adelantado que para este jueves se incrementaría “a fuerte” la intensidad en el litoral sur y centro.
Además, como parte de su pronóstico climatológico, detalló que se esperaban olas desde los dos metros hasta cercano a los tres metros de altura, provenientes del suroeste.
De acuerdo a expertos, este oleaje ánomalo no tendría relación con el Niño Costero, pues se trataría de dos manifestaciones climáticos independientes.
Más oleajes fuertes
A través de su cuenta de Twitter, Asismet informó que también los oleajes fuertes se presentaron en la localidad de Tambo de Mora, de Ica. En el clip difundido se aprecia a unos hombres en el muelle, viendo sorprendidos la fuerza del mar.
De igual forma, en el muelle de Mollendo, provincia de Islay, en la región Arequipa, se reportó que las olas inundaron todo el malecón de la ciudad. Los pobladores se subieron a los asientos para evitar ser mojados.
Lobo marino varado
Durante el oleaje anómalo reportado en la Costa Verde del Callao, un lobo marino fue expulsado. Durante varios minutos, el personal de serenazgo y la policía intentó devolverlo, pero sin respetar el protocolo establecido para manejar a este tipo de animales.
Antes de retornarlo al mar, el mamífero fue perseguido, envuelto en una banderola y manipulado forzosamente. Incluso, uno de los efectivos colocó una escalera a su paso, según imágenes difundidas por Canal N.
El Instituto del Mar Peruano (Imarpe) estableció que en varamientos de este tipo no se debe manipular al lobo marino “si no se tiene experiencia en el manejo de fauna silvestre, ya que podrían sentirse amenazados y atacar como forma de defensa”.
“La mordida de un lobo marino juvenil es más peligrosa que la de un perro doméstico”, señala el organismo en su guía, donde dispone también evitar gritos y ruidos, protegerlos “de curiosos, niños, perros y objetos punzocortantes a su alrededor” y no alimentarlos por el riesgo de exponerlos a enfermedades, patógenos humanos o de animales silvestres.