En un comunicado emitido este jueves, el Ejército iraní ha declarado que llevó a cabo hace unas horas la novena fase de la Operación Saeqeh (Relámpago) en respuesta a los ataques del enemigo ‘asesino a niños’ contra varias zonas de Irán, así como contra el cuartel de Bampur, en Iranshahr (en el sur de la provincia meridional de Sistán y Baluchistán), que provocaron el martirio de siete suboficiales y soldados de la Fuerza Terrestre del Ejército iraní.
En este ataque, “drones suicidas alcanzaron un sitio de radar fijo, un sistema de comunicaciones y depósitos de combustible del ejército terrorista e infanticida estadounidense en la base aérea de Al-Azraq, en Jordania”, ha informado.
El comunicado sostiene que esta base alberga sistemas de defensa antimisiles y constituye uno de los centros estratégicos y de mando más importantes de las fuerzas estadounidenses desplegadas en Asia Occidental.
El Ejército ha condenado los ataques del enemigo contra el alojamiento del personal militar en Iranshahr, calificándolos de una muestra de “la naturaleza inhumana del enemigo malvado”.
Irán ha declarado haber atacado el radar de alerta temprana del sistema C-RAM en la base Ali Al Salem, en Kuwait, así como un punto de concentración de soldados de EE.UU.
Asimismo, ha afirmado que “estos crímenes nunca seran borrados de la memoria de la historia” y añadió que los soldados del Ejército “seguirán cumpliendo con su deber de defender al pueblo y a la patria islámica, y de vengar la sangre de los queridos mártires”.
Estas operaciones se producen después de que el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informara, la noche del miércoles, que las fuerzas estadounidenses habían iniciado una segunda oleada de ataques contra Irán.
En estos ataques, fueron alcanzadas las ciudades portuarias de Chabahar y Konarak, en la provincia de Sistán y Baluchistán; así como Mahshahr y Ahvaz, en la provincia de Juzestán; además de Bandar Abás, Sirik, la isla de Hengam y Qeshm, en la provincia de Hormozgán.
En los últimos días, Estados Unidos ha lanzado varias agresiones contra la zona sur de Irán, a las que el Ejército y el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica del país persa han respondido de manera contundente.
Estados Unidos ha cometido numerosas violaciones contra territorio iraní desde el 7 de abril, cuando el presidente estadounidense Donald Trump anunció un alto el fuego unilateral en el último ataque masivo de agresión estadounidense-israelí dirigida contra la República Islámica.
Las violaciones continuaron incluso después de que Washington y Teherán firmaran el mes pasado un memorando de entendimiento mediado por Pakistán, cuya primera cláusula exige claramente el cese de la agresión en todos los frentes.
