La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que ocurre cuando el cartílago articular se desgasta, que es la almohadilla que se sitúa entre los huesos de una articulación y que sirve para que no se rocen. Con el paso de los años esta almohadilla tiende a desgastarse, provocando que los huesos se toquen cuando no deberían, ocasionando un dolor que puede llegar a ser crónico hasta el punto de impedirnos realizar nuestra actividad profesional con normalidad.Suele producirse en manos, muñecas, codos, caderas, rodillas, pies, tobillos, hombros y/o en la columna vertebral, todas ellas zonas imprescindibles para el correcto desempeño de una persona, ya sea en el ámbito personal o profesional.Es entonces cuando el afectado empieza a plantearse si puede solicitar una incapacidad permanente por artrosis al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). En caso de que la patología repercuta negativamente en el desempeño de las funciones es posible que se la reconozcan.En cuanto a la advertencia de Bruselas sobre la supervisión de la opa del BBVA sobre Banc Sabadell, Romero defendió la actuación del Gobierno: ‘Ha actuado correctamente defendiendo no solo al Sabadell como entidad sino lo que representa. Solo se han puesto condiciones, no se ha impedido la opa’.
Al ser interrogada sobre las perspectivas presupuestarias de la UE y los fondos regionales, se mostró esperanzada en que la situación evolucione favorablemente: ‘Estamos perdiendo fuerza. La negociación es larga. Vamos a trabajar en esto con otras regiones’.La incapacidad permanente por artrosis engloba las limitaciones que se producen por esta enfermedad en cualquiera de las articulaciones o áreas que se vean afectadas: manos, muñecas, codos, cadera, rodillas, pies, tobillos, hombro y/o columna vertebral. Por ello, se debe estudiar la posibilidad de una invalidez conforme a la dolencia en concreto.En general, es factible acceder a una pensión de invalidez por artrosis. Con este fin, se evaluará la movilidad actual, habiendo de acreditar que se han administrado los tratamientos y fármacos adecuados pero no ha habido mejora.El grado mínimo de incapacidad permanente se puede reconocer, por ejemplo, si en las manos o en los pies ha habido pérdida de un dedo -o de movilidad- por artrosis, pero el trabajador puede ser ejerciendo su trabajo (aunque con innegable dificultad). O si el empleado tiene artrosis de codos y su contrato implica una exigencia de manipulación manual y de extremidades superiores.Sin embargo, cuando la patología afecta a otra zona del cuerpo, no se suele considerar la opción de laEn términos generales, si la artrosis es invalidante para una actividad laboral donde se requiere esfuerzo físico, se suele conceder la . Pero hay que matizar según el área donde se presenta la artrosis.
