Después de casi 40 días hospitalizado, el papa Francisco se ha asomado este domingo desde uno de los balcones del Policlínico Gemelli para saludar y bendecir a la multitud de fieles —3.000 personas, según el Vaticano— que aguardaban congregados junto al hospital para verlo. Esta ha sido su primera aparición pública desde que fue ingresado por complicaciones respiratorias y ha tenido lugar además en el mismo día en que ha recibido el alta. “Gracias a todos, veo a esa señora con las flores amarillas, qué bien”, ha dicho con voz cansada, en referencia a una mujer que se encontraba entre el público.
También en la plaza de San Pedro del Vaticano, donde ha tenido lugar el rezo del Ángelus, cientos de personas han permanecido pendientes de la reaparición del papa.
El pontífice se asomó al balcón en silla de ruedas, saludando a la multitud, con buen aspecto y sonriente, mientras la gente le aplaudía y repetía su nombre.
Minutos después, el pontífice ha abandonado el hospital en el que ha permanecido ingresado durante 38 días en un Fiat 500 de color blanco.
El vehículo, rodeado de un fuerte dispositivo de seguridad, ha salido en dirección a su residencia de Santa Marta, en el Vaticano. Eso sí, durante el recorrido ha realizado un cambio inesperado de su ruta para hacer una parada en la Basílica de Santa María la Mayor, el lugar escogido por Francisco para ser enterrado, en vez de la cripta vaticana, como viene siendo habitual en los papas.
Allí, el pontífice ha rezado ante el icono de la virgen ‘Salus Populi Romani’ (Protectora del Pueblo Romano), a la que siempre ha sido muy devoto, y ha dejado un ramo de flores en señal de agradecimiento a la Virgen tras su larga hospitalización. Posteriormente, la comitiva retomó el camino.
Eso sí, durante su recorrido por las calles del centro de Roma, que fue retransmitido en directo por la televisión pública italiana RAI, numerosos viandantes se detuvieron en las aceras para aplaudirle, mientras Francisco, que llevaba las cánulas nasales para recibir oxígeno, saludaba desde el interior del vehículo y agradecía las muestras de cariño.
Francisco se encontraba “estable desde hace quince días”, revelaron este sábado el doctor Sergio Alfieri, jefe del equipo que ha tratado a Francisco, y el doctor Luigi Carbone, médico de la Dirección de la Sanidad del Vaticano y responsable de la salud del pontífice. A pesar de su salida del hospital, al papa todavía le quedan por delante meses de recuperación. “El periodo de reposo en la Casa Santa Marta continuará y permanecerá en convalecencia durante al menos dos meses“, indicó Alfieri.
Fue el pasado 14 de febrero cuando el papa, de 88 años, ingresó en el Gemelli por sus problemas de respiración, que resultaron deberse a una bronquitis por infección polimicrobiológica a la que se sumó una neumonía bilateral, con “dos episodios críticos que pusieron en peligro su vida”, según reveló uno de sus doctores.
No fue hasta el pasado 6 de marzo cuando Francisco envió un primer mensaje de agradecimiento a través de un audio, en español y con una voz muy fatigada.
Posteriormente, el 16 de marzo, el Vaticano compartió la primera fotografía de Francisco en la capilla del hospital, en la que únicamente se le podía ver de perfil y no se apreciaba su aspecto.
El texto del Ángelus se ha vuelto a difundir por escrito, como en las últimas semanas, dado que Francisco deberá continuar con su rehabilitación para poder recuperar la voz, después de que el prolongado uso de oxígeno durante su hospitalización haya debilitado sus músculos de la garganta.