EE.UU. y China corren una carrera por llevar astronautas a la luna, y hay dos titanes de los vuelos espaciales en EE.UU. que compiten el uno contra el otro para asegurar la victoria de la NASA. El nuevo jefe de la agencia acaba de dar el disparo de “Largada”.
Jaraed Isaacman juró como administrador número 15 de la NASA el pasado jueves. Este piloto, dos veces astronauta comercial y multimillonario tecnológico está bajo una enorme presión por llevar a la agencia de regreso a su buen camino tras un año de incertidumbre. Al mismo tiempo necesita asegurar que EE.UU. gane la nueva carrera espacial. En su primer día en el nuevo puesto le dijo a Bloomberg TV que hará que la competencia entre SpaceX y Blue Origin impulse a la NASA en su regreso a la luna.
“No creo que los competidores ignoren que quien logre primero el alunizador será quien asegure que EE.UU. alcance sus objetivos estratégicos en la luna, y que será quien nosotros seleccionemos para hacerlos realidad”, dijo Isaacman.
La carrera entre dos gigantes
SpaceX de Elon Musk y Blue Origin de Jeff Bezos están compitiendo por desarrollar alunizadores que lleven astronautas a la superficie de la Luna. La primera misión de la NASA en hacerlo será Artemis 3, que se ha postergado varias veces y ahora está programada para 2028.
La última postergación se debe mayormente al freno en el avance del alunizador tripulado de SpaceX, el Starship Human landing system (HSL) que la NASA contrató para la Artemis 3 en 2021. En octubre el administrador interino Sean Duffy abrió el contrato a otras compañías en su intento por avivar la competencia y acelerar el desarrollo del alunizador. Y desde entonces Blue Origin se erigió como el más digno adversario de SpaceX.
Blue ha pasado los últimos dos años construyendo su alunizador tripulado para la misión Artemis 5, que busca llevar a dos astronautas de la NASA al suelo de la luna para 2030. La compañía sigue una estrategia doble en el desarrollo, porque trabaja en dos versiones de su nave Blue Moon: para carga y para tripulación.
El alunizador de carga, el Blue Moon Mark 1 (MK1) podría someterse a una demostración de alunizaje a comienzos de 2026. Si lo logra, preparará el camino para el Blue Moon Mark 2 (MK2), alunizador tripulado que reemplazaría al Starship HLS de SpaceX como alunizador de la misión Artemis 3.
Isaacman impulsa la innovación a través de la competencia
El riesgo de perder el contrato de Artemis 3 ha despertado a SpaceX. Después de que Duffy abriera el contrato a otros proveedores, la compañía le presentó a la NASA una arquitectura simplificada de la misión pero dijo que es probable que no logre llevar astronautas a la luna hasta 202
Isaacman busca mantener las llamas encendidas y la Artemis 3 es como la zanahoria que motiva al movimiento, ya que hay dos líderes de la industria que él piensa podrán llevar a la NASA a la nueva era de las sociedades comerciales y la innovación. Piensa dirigir la NASA más bien como una empresa y no como agencia burocrática, y se apoyará en las compañías privadas para acelerar los objetivos de la agencia espacial.
Por eso la competencia entre SpaceX y Blue Origin es una prueba de concepto de esta estrategia en que la apuesta es alta. El jueves el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva en la que EE.UU. se compromete a enviar una misión tripulada a la luna para 2028. Es una fecha que se alza como meta ante las dos compañías que hoy están bajo presión para lograr que sus alunizadores despeguen y lleguen a destino.
