Leon Panetta, exdirector de la CIA y exsecretario de Guerra estadounidense.
Un exdirector de la CIA advierte que el control iraní sobre Ormuz otorga ventajas a Teherán sobre Washington y prevé que el conflicto se prolongará varios meses.
Leon Panetta, en declaraciones este jueves a The Times, afirmó que Teherán actualmente tiene en vilo a Washington en medio del conflicto regional en curso y las negociaciones estancadas.
Irán ejerce una influencia significativa sobre Estados Unidos gracias a su control del estrecho de Ormuz, aseguró Panetta, lo que, en la práctica, es como si tuviera “una pistola apuntándonos a la cabeza”, dijo.
A juicio del exsecretario de Guerra estadounidense, el conflicto creado por la agresión militar estadounidense-israeli contra Irán, actualmente en alto el fuego, que inicialmente se esperaba que fuera breve, probablemente se prolongará durante meses debido a cuestiones cruciales sin resolver.
“Tengo la impresión de que es muy probable que esta guerra, que se suponía que terminaría después de seis u ocho semanas, continúe durante varios meses”, declaró el extitular de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EE.UU.
Indicó que la guerra se extendería por la incapacidad de Washington para lograr un alto el fuego permanente y solucionar algunos de los problemas cruciales. “Francamente, el presidente tiene muy pocas opciones”, añadió, en referencia a Donald Trump.
Panetta cuestionó si una mayor acción militar estadounidense contra Irán produciría resultados políticos significativos, después de que Trump amenazara con nuevos ataques en respuesta a la falta de progreso en las negociaciones entre Washington y Teherán.
“No estoy seguro de que la acción militar sea la clave para ejercer presión en este momento”, ha evaluado el extitular del Pentágono indicando que “Irán ha sido capaz de “resistir mucho, y según nuestra propia inteligencia, pueden seguir resistiendo ese tipo de impacto”.
Irán atacó y echó anoche de Ormuz a tres destructores de EE.UU. tras una agresión a dos de sus petroleros. Con una operación de misiles, drones y lanchas rápidas, Teherán ha demostrado que impone las reglas en la angosta vía marítima de la cual ha dependido la supervivencia económica de las grandes naciones industrializadas. La era del tránsito libre ha terminado, ahora, ningún buque entra sin permiso.
Panetta reconoció que, en este momento, Irán mantiene bajo presión a Estados Unidos con el cierre del estrecho, por tanto, consideró que Washington tiene que encontrar la forma de evitar esa presión.
En esta tesitura, Panetta hizo hincapié en la necesidad de un mecanismo de negociación para abordar el estrecho de Ormuz y la cuestión nuclear, y propuso una coalición de aliados para garantizar la libre circulación a través de la estratégica vía fluvial.
Añadió que las agencias de inteligencia estadounidenses habían previsto desde hacía tiempo que Irán respondería a cualquier ataque cerrando el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, y criticó al gobierno de Trump por no haberse preparado adecuadamente para ese escenario.
“Mientras el estrecho permanezca cerrado, mientras sigan ejerciendo una presión tremenda sobre Estados Unidos y la economía mundial, no vamos a lograr nada porque tienen la ventaja”, añadió Panetta.
Criticó a los negociadores del presidente Donald Trump por su falta de experiencia diplomática y expresó su preocupación por la falta de confianza entre Estados Unidos e Irán, temiendo un futuro conflicto si se aliena a los aliados.
Irán cerró el estrecho a sus enemigos y sus aliados tras la agresión no provocada de Estados Unidos y el régimen de Israel. Las autoridades iraníes comenzaron a aplicar controles mucho más estrictos el mes pasado, tras el anuncio de Trump de un bloqueo dirigido contra buques y puertos iraníes, a pesar de un alto el fuego indefinido entre ambas partes.
A pesar del bloqueo, la actividad marítima vinculada al crudo iraní continúa desarrollándose, mientras que el público estadounidense está cada vez más frustrado por el aumento de los precios de la gasolina.
Funcionarios del Pentágono informaron esta semana a los legisladores de que la guerra ha costado 29 000 millones de dólares —frente a los 25 000 millones del mes pasado—.
