La Asociación Extremeña de la Empresa Familiar, AEEF, ha mostrado su preocupación ante la actual situación económica, según los resultados de su última encuesta interna, en la que los socios han valorado el contexto regional y nacional, así como las previsiones de inversión de las empresas familiares extremeñas para los próximos tres años y las medidas más urgentes para fomentar la dinamización del tejido productivo de la región.Según la citada encuesta, las empresas familiares extremeñas prevén una inversión conjunta de más de 437 millones de euros en los próximos tres años, una cifra que, según la AEEF, refleja tanto su «compromiso con el desarrollo regional como su preocupación ante un contexto económico marcado por la incertidumbre».Entre los sectores con mayor potencial de crecimiento, los empresarios destacan el sector agrícola (28,2?%), seguido por energía y energías renovables (22,5?%), industria (14,1?%), así como áreas emergentes como el sector tecnológico y la automatización.
No obstante, la AEEF alerta de que la situación actual está frenando el ritmo inversor debido a factores como la burocracia, la carga fiscal, la escasez de mano de obra cualificada y la falta de infraestructuras adecuadas.Entre las prioridades que los socios de AEEF consideran urgentes para mejorar el entorno económico regional, destacan la reducción de la burocracia y simplificación administrativa, también la mejora del marco fiscal y puesta en marcha de incentivos fiscales, el control y racionalización del gasto público, así como potenciar la formación profesional adaptada a las necesidades reales del mercado y apostar por la retención del talento y el control del absentismo laboral.En este sentido, las empresas familiares extremeñas consideran que sin estas reformas estructurales y el compromiso de las diferentes administraciones, «Extremadura corre el riesgo de perder nuevas oportunidades de desarrollo económico y generación de empleo».»Las empresas familiares representamos una parte esencial del tejido económico extremeño. Si queremos una región dinámica y con futuro, es imprescindible escuchar al sector productivo», asegura el presidente de la AEEF, Juan Carmona
Siete de cada diez lectores de este artículo trabajan en una empresa familiar. Ya sea en uno de los mayores bancos del mundo, en la mayor cadena retail de moda del planeta, o en alguno de los líderes nacionales de componentes de automoción. Esto son solo tres ejemplos. Las empresas familiares son el 88% del tejido empresarial de España y suponen el 70% del empleo privado, según el informe «Relevancia y supervivencia de la empresa familiar» presentado este año 2025 por el Instituto de la Empresa Familiar. Por lo tanto, hablar de economía en España, de empresa, de empleo, y de todo lo que atañe a estas cuestiones, es hacerlo de las empresas familiares.
La empresa familiar es sinónimo absoluto de innovación. Porque innovan más, y mejor. Los datos son claros: las empresas familiares invierten un 66% más en innovación que las no familiares, según un informe de EY. Aquí, cobra sentido el reinventarse o morir. Por cada millón de euros invertido en I+D, las empresas familiares obtienen un 23% más de innovaciones de producto en comparación con las no familiares. Invierten más, invierten mejor. Solo el 43% de las empresas fundadas en 2017 siguen activas hoy, según Cepyme. Menos de la mitad. Para llegar a ser empresas sólidas, longevas, que ofrezcan estabilidad laboral, se necesita estabilidad.
A pesar de las dificultades, las empresas familiares tienen una vida media de 33 años frente a los 12 de las no familiares. Cuando la pandemia vislumbraba su final y el inicio de la recuperación, en 2021, el informe que realizó el Instituto de la Empresa Familiar con KPMG puso de manifiesto que el 93% del empleo en estas empresas se habían mantenido durante la crisis. Una empresa familiar viene de lejos y mira al largo plazo, por definición. El corto plazo es enemigo de la sostenibilidad económica. Este compromiso con el futuro ofrece al trabajador estabilidad, posibilidades de conciliar una vida familiar, flexibilidad en su trabajo y posibilidades de mejora constante en sus condiciones laborales.
