Las colisiones entre vehículos y animales salvajes representan un problema creciente en las rutas de Estados Unidos, pero un ambicioso proyecto de infraestructura en Colorado demostró que existe una solución eficaz. Un paso elevado para fauna silvestre, construido sobre la Interestatal 25 (I-25) entre Denver y Colorado Springs, logró reducir los accidentes entre automóviles y animales en un 91% en apenas 10 meses de funcionamiento, según un informe reciente del Departamento de Transporte de Colorado (CDOT), publicado en The Guardian.
La estructura, que conecta 39.000 hectáreas de hábitat a ambos lados de la autopista, forma parte de un sistema más amplio que incluye cinco pasos subterráneos y kilómetros de cercas de 2,4 metros de altura. Antes de su construcción, este corredor registraba un promedio de un choque por día entre vehículos y fauna silvestre, una cifra que ahora se desplomó de forma drástica.
El paso elevado constituye la mayor estructura de este tipo en funcionamiento en el país. Con 60 metros de ancho y 63 metros de largo, el puente está cubierto de pasto y cuenta con rampas de pendiente gradual diseñadas para facilitar el tránsito de los animales. Su ubicación fue elegida estratégicamente: la zona entre las dos ciudades más grandes de Colorado es conocida por el alto movimiento de grandes mamíferos.
Manadas de alces, osos, berrendos e incluso ranas leopardo del norte fueron captados por las cámaras de monitoreo mientras utilizaban el cruce. Brandon Marette, biólogo de vida silvestre del Departamento de Parques y Vida Silvestre de Colorado, describió uno de los momentos más significativos del proyecto. “El CDOT me envió una foto de una mamá alce llevando a su cría por debajo de la I-25. Todo cobró sentido en ese momento. Esa alce con su cría estaba ahí, a salvo”, relató a la cadena de noticias CBS News.
La decisión de construir un paso elevado en lugar de depender exclusivamente de túneles respondió a un problema concreto. Funcionarios estatales señalaron que los pasos subterráneos no resultan efectivos para animales de gran tamaño, como los alces machos, porque restringen su movilidad y no permiten el paso de sus cornamentas.
En este contexto, Chuck Attardo, gerente ambiental del CDOT, explicó a CBS News la preferencia de ciertas especies por las estructuras abiertas. “Los alces y los berrendos prefieren estas grandes estructuras abiertas donde pueden ver kilómetros en cada dirección”, mencionó.
No solo los grandes mamíferos se beneficiaron. El sistema de monitoreo también registró el paso de venados bura, coyotes, conejos y el ratón saltarín de Preble, una especie amenazada que habita praderas en la región.
El proyecto recibió una inversión económica de USD 22 millones en financiamiento federal y USD 8 millones del estado, aunque los funcionarios lograron completarlo por apenas USD 15 millones según The Guardian. Esta eficiencia presupuestaria refuerza las conclusiones de investigaciones previas que demuestran que este tipo de infraestructura suele “pagarse sola” al evitar los costos derivados de accidentes vehiculares que, en muchos casos, provocan lesiones graves e incluso muertes tanto en personas como en animales.
Cabe mencionar que cerca de 20 cruces de fauna silvestre se encuentran actualmente en construcción a lo largo de Estados Unidos, una tendencia que refleja el creciente consenso sobre la eficacia de estas soluciones. Tras el éxito del paso elevado en la I-25, el CDOT anunció que planea desarrollar nuevas estructuras similares en otras carreteras del estado, con el objetivo de proteger la biodiversidad y garantizar la seguridad vial en los corredores de mayor riesgo.
