Una de las labores fundamentales de la Agencia Tributaria es la inspección de empresas y particulares para detectar posibles fraudes fiscales y recuperar impuestos impagados que de otra forma no repercutirían en las finanzas del Estado. En esas inspecciones, el organismo se centra en numerosos sectores, aunque en algunos pone especialmente su foco.
Lo cierto es que las inspecciones de Hacienda siguen aumentando en efectividad: el organismo publicó esta misma semana que en el ejercicio fiscal de 2024 logró recaudar casi 19.000 millones de euros gracias a los expedientes abiertos a empresas, autónomos y pequeños negocios, personas con altos patrimonios y caseros. De ellos, cerca de 1.600 millones de euros se deben a la acción de las ‘cartas’ del miedo’ que el organismo envía a los contribuyentes.
De cara a 2025, el trabajo de Hacienda ha seguido la misma dirección, aunque con algún que otro cambio o matiz. Como ya ha sucedido en años anteriores, el Plan de Control Tributario y Aduanero de 2025 (puede consultarlo en este enlace) detalla las principales líneas de actuación del organismo y, en la línea de ejercicios anteriores, una de ellas es la de las actuaciones «en aquellos sectores y modelos de negocio en los que se aprecie alto riesgo de existencia de economía sumergida«.
El Plan también explica que otra de los caballos de batalla de Hacienda, tal y como se ha dejado entrever en alguno de los puntos anteriores, es el uso de dinero en efectivo en grandes cantidades, uno de los elementos que más se vinculan al fraude fiscal y a la economía sumergida.
En ese sentido, explica Hacienda, «se desarrollarán acciones operativas específicas de control sobre movimientos de medios de pago en efectivo» y «se pretenden identificar nuevos métodos de utilización del sistema financiero para el blanqueo de fondos» con el objetivo de «neutralizar las estructuras económicas y financieras de las organizaciones criminales, y evitar que la amenaza del blanqueo de capitales y el fraude fiscal pueda ser culminada o apoyada mediante la circulación de dinero en efectivo en importantes cantidades».
