Economía

Minería en Argentina: crecimiento de la aceptación social y temas que impulsan el debate digital

La aceptación o rechazo social divide el debate público sobre la minería en la Argentina, con sectores y temas bien definidos. Un estudio reciente analizó más de 380.000 publicaciones en la red X (ex Twitter), elaboradas por más de 75.000 usuarios, y concluyó que la conversación en torno a la minería se ha incrementado en frecuencia y, sobre todo, en valoración positiva respecto a años anteriores.

El informe, realizado por la consultora LLYC, empleó herramientas de big data, inteligencia artificial, programación neurolingüística y análisis de redes sociales.

Detectó más de 1.900 comunidades digitales involucradas en una extensa “conversación pública” sobre el sector minero.

La investigación identificó seis grandes grupos dominantes que reúnen cerca del 70% de las interacciones, incluyendo cantidad de publicaciones, usuarios únicos (sin contar repeticiones) y el alcance estimado en audiencia según los seguidores de las cuentas emisoras.

Las seis “comunidades” dominantes en la “conversación” fueron identificadas como “Gobierno y oficialistas”, “Opositores al Gobierno”, “Ambientalistas”, “Pro-mineros no partidarios”, “Aliados al Gobierno” y “Gobiernos y oficialistas provinciales”.

En solo dos (Opositores al Gobierno y “Ambientalistas” predomina el rechazo. Un hallazgo del estudio es el peso relativo de los “Pro-mineros no partidarios”, que defienden la minería pero sin pertenencia política, aportan conocimiento técnico y enfatizan aspectos como el desarrollo de proveedores locales.

Una conclusión es el crecimiento de la reputación positiva del sector. De hecho, el estudio precisa que más del 47% de los comentarios realizados en la red social sobre el desarrollo de la minería en el país son positivos.

“Esto se traduce en una mirada favorable a la llegada de inversiones y la concreción de proyectos, sobre todo de litio (mineral que sigue generando el mayor interés, pero con un grado de atención estancado respecto de lo que mostraron estudios similares en períodos anteriores, en parte por pérdida de novedad tras cierta euforia inicial, asociada a expectativas o conceptos como “oro blanco”) y de cobre, de interés o curiosidad en ascenso en la conversación digital. Se trata de dos minerales con los que el país dispone en abundancia y que el mundo necesita de manera creciente”, dice un pasaje del estudio, que destaca como tercer protagonista de la “conversación minera” al Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el Gobierno y aprobado por el Congreso.

De hecho, en la última semana el Gobierno aprobó la adhesión al RIGI del proyecto litífero “Hombre Muerto Oeste” de la australiana Galán Lithium, por USD 217 millones, en Catamarca.

El gobierno de Salta aprobó la “Declaración de Impacto Ambiental” del proyecto de litio “Rincón” en esa provincia, de la gigante Rio Tinto, hasta ahora el más grande proyecto por volumen de inversión (USD 2.700 millones) con visto bueno en el RIGI.

La minera suiza Glencore presentó el pedido de adhesión de dos proyectos de cobre (Pachón y Agua Rica) por USD 13.300 millones y se espera en los próximos meses la presentación del Proyecto Vicuña, en que están asociadas a partes iguales BHP, la más grande minera mundial, y la canadiense Lundin, por unos USD 15.000 millones.

La sola enumeración da cuenta de que las principales mineras del mundo hicieron ya fuertes apuestas a la Argentina.

Este avance de los proyectos de litio y cobre luce paradójico, pues se produce en momentos de relativa debilidad en materia de precios, pero en rigor se debe a los largos procesos y horizontes de la minería, cuyos movimientos y radios de giro semejan los de un gran buque transatlántico.

El estudio sobre la “conversación minera” fue hecho con la metodología Data Analytics Suite (DAS , que permite detectar patrones de conversación e identificar territorios discursivos, comunidades activas e influyentes y narrativas con capacidad de impactar en la opinión pública, de modo de entender la percepción y las expectativas en torno de la minería a través de su reflejo digital.

“Analizar los intereses, inquietudes y perspectivas que la sociedad refleja en redes brinda un panorama de la licencia social que existe en las regiones en las que se hallan o podrían hallarse los proyectos mineros”, dice el estudio.

Además, destaca la participación de perfiles técnicos y de la comunidad digital denominada Gobierno, definida como “aquella integrada por perfiles de funcionarios y de aquellos que responden a la estrategia oficial o están alineados con ella”.

Se observa, también, que creció no sólo el volumen de conversación de las comunidades aliadas al sector (del 35% al 47,4%) sino también el alcance (45,3% hoy) entre diciembre de 2023 y febrero de 2025. Además, desde fines de 2023 hay un involucramiento más activo de las autoridades provinciales en la conversación digital sobre minería, aunque todavía sin una penetración relevante en el entorno digital provincial. De hecho, un territorio no minero como CABA concentra el 60% del debate digital sobre minería.

“A nivel territorial, las regiones del NOA y Cuyo se consolidan como focos de conversación favorable, en contraste con la Patagonia, que continúa siendo un espacio de conflicto”, dice el estudio.

A pesar de que el oro y la plata representan alrededor de dos tercios de las exportaciones mineras del país, el oro no suscita una narrativa positiva significativa en redes.

“Un caso llamativo fue el proyecto aurífero en Chubut que desató episodios de violencia, incluyendo el incendio de la legislatura provincial, mientras que en Santa Cruz la minería, particularmente de oro y plata, cuenta con mayor aceptación social como actividad económica legítima”, explicó Juan Manuel Prezzoli, gerente de Asuntos Públicos de LLYC.

La legislatura de Chubut, incendiada por opositores a un proyecto de oro en la meseta central de la provincia

“El análisis de la conversación digital revela que la minería en la Argentina atraviesa un momento decisivo: disminuye la resistencia social y crece la valoración de su aporte al empleo, al progreso de las comunidades, el fortalecimiento de la cadena de valor y de la macroeconomía. Este cambio de percepción coincide con un escenario geopolítico que abre una ventana única para que el país se consolide como actor minero global”, concluyó Juan Ignacio Di Meglio, director senior de Asuntos Públicos de la consultora.

Con USD 4.633 millones, la minería explicó en 2024 el 4% de las exportaciones del país, lleva cinco años consecutivos de crecimiento y en 2025 excedería por primera vez los USD 5.000 millones, superando el hasta ahora récord histórico, de USD 4.981 millones alcanzado en 2012. Entonces todavía se producía y exportaba cobre, actividad que cesó en 2018.

Ahora el cobre y el litio son los principales soportes de las proyecciones de exportación minera, que según estimaciones de la Secretaría de Minería de la Nación, entre 2030 y 2031 promediarían más de USD 20.000 millones anuales.

“Argentina aparece como un destino atractivo para nuevas inversiones. Frente a la creciente conflictividad en países tradicionalmente mineros como Perú y Chile, el país ofrece una combinación singular: relativa estabilidad política; consenso respecto al rol estratégico de la minería en el desarrollo; un marco legal favorable; cuantiosos recursos y reservas y potencialidad de convertirse en un proveedor confiable de minerales clave. Esto ya se evidencia en los flujos de inversión: en 2024 Argentina fue el sexto país del mundo que mayor volumen de inversión para exploración minera captó, superando a potencias tradicionales del sector como Perú o Brasil”, dice el informe.

La novedad respecto de períodos previos es que existe una mayor receptividad social hacia la minería en el escenario digital argentino.

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