El número de pequeñas y medianas empresas que necesitan financiación para reinvertir en sus negocios o tomar decisiones con una mayor holgura económica se ha incrementado un 7%, aproximadamente, desde el año 2022. Además, de las diferentes herramientas financieras a las que las pueden acogerse las pymes, la financiación bancaria es la preferida, ya que el 57% de las compañías de reducido tamaño la demandaron durante el ejercicio correspondiente al año 2024. Es una de las principales conclusiones del informe Tendencias de crédito de Pymes 2024 elaborado por la compañía Equifax Iberia.
En este sentido, el último barómetro de Cepyme sobre la situación de la pyme señala que los tipos medios que tienen que pagar las pequeñas y medianas empresas para acceder al crédito es del 3,85%, y que, a pesar de que es el más reducido desde el pasado mes de diciembre de 2022, todavía se encuentra muy alto con respecto a la etapa prepandemia. Así, Ángela de Miguel, presidenta de Cepyme, señala en conversaciones con elEconomista.es que uno de los principales problemas a los que se enfrentan las pymes, es que «más del 40% hace las inversiones con recursos propios, lo que significa que hasta que no consigan el dinero ahorrado no hacen esa inversión, que se traduce directamente en que su crecimiento va a ser más lento que lo que sucede en otros países como Estados Unidos, donde pueden acelerar más rápido, lo que hace que en nuestra economía las empresas sean más pequeñas».
Por su parte, un 34% han demandado servicios para la operativa de su empresa, mientras que un 32% optaron por solicitar un crédito comercial -incluyendo la financiación de facturas y seguros de crédito comercial-. Así, del informe se destaca el incremento de la demanda de financiación por parte de las entidades financieras, que ha crecido también un 7%, mientras que la demanda de crédito comercial se ha moderado, con una caída de 4 puntos porcentuales respecto al 2023.
Por tipos de financiación, es la propia presidenta de la patronal de las pequeñas y medianas empresas la que destaca que estas compañías siguen prefiriendo la financiación bancaria, lo que resulta un problema «al exigir más garantías, tanto personales como reales, que es uno de los principales problemas que existen actualmente». Refiriéndose de Miguel a que «en España es mucho más complicado financiarse con un proyecto, lo que hace que muchas empresas se deslocalicen en otros países donde es más fácil alcanzar esas garantías o lograr la entrada de capital privado».
«En Europa, generalmente, las empresas se financian de forma bancaria y hay un 10% que recurre al capital privado, en EEUU las cifras son al revés, y eso dificulta mucho el crecimiento, la creatividad y la innovación», señala la presidenta de Cepyme.
