El presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva (dcha.), y su rival Flávio Bolsonaro, durante el primer debate electoral.
El Departamento de Estado de Estados Unidos informó en la madrugada de este miércoles que otorgó visas a Flávio Bolsonaro y a su familia.
Según la agencia Associated Press, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado en las elecciones presidenciales de Brasil, se encuentra en el país norteamericano luego de que junto a su familia, saliera del gigante suramericano sin cumplir con la orden judicial de entregar su pasaporte.
Bolsonaro no entregó su pasaporte el martes por la mañana, luego de que el juez del Tribunal Supremo Federal, Alexandre de Moraes, le ordenara entregar los documentos en un plazo de 24 horas el lunes.
Él está siendo investigado por el Tribunal Supremo de Brasil por cargos de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas.
El actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien ganó el domingo la segunda vuelta de las elecciones frente a Bolsonaro, ha reaccionado a la fuga de Bolsonaro subrayando que él podría haberse quedado en el país y demostrar que las acusaciones en su contra no son ciertas.
En declaraciones ofrecidas en el Palacio de Planalto en la ceremonia de su cumpleaños 81, Lula ha señalado que al presentar toda su documentación, la de su esposa y de sus hijos ante el tribunal electoral, intentó obligar a Bolsonaro a demostrar su veracidad, pero él negó ofrecer sus documentos.
“La familia Bolsonaro es así. Brasil es su segunda patria. Su primera patria es ser un lamebotas de EE.UU.”, criticó Lula.
El mandatario se impuso en la segunda vuelta de las elecciones con un 52 % de los votos, al derrotar a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que había ganado la primera vuelta del 4 de octubre y obtuvo el domingo el 48 % de los sufragios.
El senador estadounidense Bernie Sanders sostuvo que Luiz Inácio Lula da Silva se impuso en las elecciones brasileñas pese a las presiones del presidente Donald Trump y de los oligarcas tecnológicos.
