La consternación que se vive en Lisboa a causa del accidente del Elevador de la Gloria no hace sino aumentar a medida que pasan las horas y se van conociendo detalles sobre algunos de los 16 fallecidos y la veintena de lesionados que dejó la tragedia.
Pero en medio de la tragedia han surgido algunas buenas noticias:: entre los sobrevivientes figura un niño alemán de apenas tres años, cuya historia está conmoviendo a los habitantes de la capital de Portugal.
El pequeño, quien se encontraba junto a sus padres de vacaciones en la ciudad, fue sacado, entre lágrimas, del amasijo de fierros en el que terminó convertido el funicular por unas personas que estaban en la zona al momento del accidente.
«Nunca había visto una escena así antes. Tanta gente gritando, tanta sangre», relató a CNN Portugal Bruno Pereira, uno de los primeros en acudir al sitio del suceso.
El niño estaba cubierto en sangre, aunque no presentaba heridas de consideración, reportó RTP, la cadena pública de radiotelevisión lusa.
«Tenía sangre en la cara y lloraba», dijo un hombre identificado como Mohamed a la televisora lusa TVI, quien también compartió un video donde se le ve con un amigo y el pequeño.
«¿Estás bien? Cálmate, cálmate», le dice al niño, en las imágenes grabadas momentos después del descarrilamiento.
Según la prensa portuguesa, el pequeño habría presenciado como un policía sacó a su madre de los restos del vagón y la llevó a una ambulancia. Acto seguido, el infante se abalanzó sobre ese agente.
«¡Agárrame, por favor!», le habría dicho en gestos, reseñó CNN Portugal.
El uniformado tomó en brazos al pequeño y lo llevó al Hospital San José, a donde fueron trasladados una parte de los más de 20 heridos.
Sin embargo, la tarea del oficial no terminó allí, porque el niño no lo soltó ni siquiera cuando estaba siendo tratado por los médicos de sus cortadas y golpes.
La prensa lusa asegura que el agente permaneció con el niño en el centro de salud durante la primera noche luego del accidente.
La identidad del agente no se ha dado a conocer y la prensa local solamente ha reportado que se trata de un funcionario con más de 20 años de experiencia.
«Un miembro de nuestra División de Investigación Criminal, quien estaba realizando labores de prevención del delito, fue uno de los primeros en llegar al lugar», aseguraron desde la policía al diario portugués Observador.
Por su parte, el diario Público reportó que el niño fue dado de alta el jueves y actualmente está al cuidado de unos parientes que viajaron desde Hamburgo.
