El Gobierno de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se encuentra analizando opciones para reanudar el envío de petróleo a la mayor de las Antillas, país que se ha visto fuertemente afectado por los bloqueos implementados por EEUU. ¿Este es un paso conveniente para el país latinoamericano?
La decisión de México llega luego de que la nación se viera orillada a suspender los envíos de combustible que, desde hace décadas, enviaba a La Habana ante los bloqueos comerciales impuestos desde Estados Unidos.
Desde hace dos meses, Washington anunció un bloqueo energético contra la isla a través de amenazas arancelarias contra todo país que decidiera enviar energéticos al Estado caribeño.
Ante este escenario, el Gobierno mexicano estudia nuevas formas de exportar crudo para el pueblo cubano.
«México tiene todo el derecho de enviar combustible, ya sea por razones humanitarias o comerciales», dijo la mandataria, quien precisó que, ante todo, se buscará no afectar a la economía mexicana.
Una postura coherente
De acuerdo con el internacionalista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Carlos Manuel López Alvarado, la política exterior mexicana tiene la particularidad de ser respetada a nivel internacional, debido a que la nación latinoamericana tiene una tradición de asilo y de solidaridad con otras naciones.
«Siempre va a ser conveniente, desde un punto de vista histórico-político que México continúe haciendo gala y práctica de estas nociones en materia de política exterior«, dijo en entrevista con Sputnik.
Sin embargo, abundó, el Estado latinoamericano enfrenta actualmente una situación compleja con su vecino del norte, que ha generado que el Gobierno mexicano tenga que cuidar varios frentes al aplicar su política exterior.
«En ese sentido adquiere un matiz bastante importante la capacidad de operar de México en materia de política exterior a nivel global (…). Porque sí es importante que México haga práctica de toda esta visión histórica que tiene en materia de política exterior pero, por otro lado, salvaguardar siempre la relación con EEUU y no tanto por deseo, sino porque nuestro comercio, nuestra estabilidad económica, se encuentra ligada a estas pretensiones que tiene Washington para con América Latina y con el mundo en general», abundó.
Al respecto, el sociólogo y maestro en Estudios Latinoamericanos, Raúl Romero Gallardo, agregó en charla para este medio que México, a pesar de sus gobiernos, siempre había mantenido una relación con Cuba sin que la opinión de la Casa Blanca influyera de forma determinantemente en ese sentido.
«Por lo menos lo que se refiere a suspender el envío de [crudo], es una posición que no va a tono con los discursos que hablan de la defensa de la soberanía nacional», sentenció.
«Por eso hemos insistido en que México debe seguir enviando petróleo, no solo por una cuestión humanitaria y de soberanía nacional, sino que incluso por una cuestión de legalidad en la que México está actuando bajo sus propios principios de política exterior y de tomar una posición ante la vulneración de las naciones, en este caso Cuba».
Respuesta ante la emergencia cubana
Las acciones de Estados Unidos en contra de la isla afectan directamente a la población que ha visto mermado el acceso a los servicios básicos, incluyendo la salud ante la falta de acceso a medicinas y electricidad en los hospitales, afirmó Romero Gallardo.
Ante esto, México ha emprendido acciones, ya que la nación latinoamericana ha destinado cuatro buques de ayuda humanitaria, misma que se ha recolectado entre esfuerzos del Gobierno, colectivos y la misma ciudadanía.
«Estamos ante el estrangulamiento de una sociedad mediante la privación de energía, de alimentos, de lo más indispensable para la vida. Considero que Cuba hoy es nuestra Gaza en América Latina y que, en los países de [la región] y sus gobiernos pero, fundamentalmente, la sociedad debe responder con la emergencia que eso significa», destacó el sociólogo.
Y es que el país latinoamericano es el único que ha enviado apoyo a la isla, pues a los esfuerzos por ayudar a La Habana se sumó el entonces Gobierno de Chile, que era encabezado por Gabriel Boric. No obstante, no se tiene registro de que la suma económica comprometida haya sido enviada tras el cambio de Presidencia.
Sobre esto, López Alvarado sentenció que «México es congruente con su carácter y con su vocación humanitaria».
«México siempre ha estado a la vanguardia de las luchas y de las instancias de aquellos pueblos que se han visto en la necesidad», dijo el analista.
