China está probando el DF-ZF, un planeador hipersónico capaz de volar entre Mach 5 y Mach 10, viajar hasta 2.500 kilómetros cuando está acoplado al DF-17 y realizar maniobras aerodinámicas durante cientos de kilómetros fuera de las trayectorias balísticas tradicionales.
El DF-ZF es el planeador hipersónico chino integrado en el DF-17, con velocidades entre Mach 5 y 10, un alcance de hasta 2.500 km y maniobras evasivas que desafían a los escudos antimisiles modernos.
El DF-ZF, también conocido en sus primeras etapas como WU-14, es un vehículo de planeo hipersónico desarrollado por China para operar acoplado a un misil balístico de alcance intermedio, el DF-17. A diferencia de un misil balístico tradicional, que sigue una trayectoria predecible tras el lanzamiento, el DF-ZF se separa del cohete propulsor a gran altitud y comienza a planear en la atmósfera a velocidades hipersónicas, modificando su rumbo, altitud y vector de ataque a lo largo de su trayectoria.
Este cambio de concepto es fundamental. El DF-ZF no depende de una trayectoria parabólica rígida. Vuela en condiciones atmosféricas superiores, aprovechando la sustentación aerodinámica a velocidades extremas para mantenerse fuera del rango de interceptación de los sistemas antimisiles convencionales.
Velocidad hipersónica sostenida entre Mach 5 y Mach 10
Los datos técnicos publicados por fuentes militares y análisis independientes indican que el DF-ZF opera en un rango de velocidad entre Mach 5 y Mach 10, lo que corresponde a algo entre aproximadamente 6.000 km/h y más de 12.000 km/h, dependiendo de la altitud y el perfil de vuelo.
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Esta velocidad no es solo un pico terminal. La característica distintiva del DF-ZF es su capacidad de mantener condiciones hipersónicas durante gran parte de la fase de planeo.
Esto reduce drásticamente el tiempo de reacción del objetivo y limita la eficacia de los radares, sensores infrarrojos y sistemas de comando y control diseñados para lidiar con amenazas balísticas predecibles.
Autonomía total de hasta 2.500 km con la combinación DF-17 + DF-ZF.
El alcance operativo del sistema completo, considerando el lanzamiento de misiles. DF-17 y la fase de planificación del DF-ZF se estima entre 1.800 km y 2.500 km.
Este alcance coloca al sistema en una categoría estratégica regional, con la capacidad de alcanzar objetivos ubicados en lo profundo del territorio chino sin necesidad de plataformas avanzadas.
El punto crucial es que una parte significativa de este alcance ocurre durante la fase de planeo atmosférico, no solo durante el ascenso balístico. Esto aumenta la flexibilidad táctica y permite múltiples perfiles de ataque contra distintos tipos de objetivos.
Maniobras aerodinámicas durante cientos de kilómetros
A diferencia de los misiles balísticos clásicos, el DF-ZF no desciende siguiendo una trayectoria predecible. Tras separarse del cohete propulsor, el planeador entra en vuelo hipersónico sostenido y realiza maniobras aerodinámicas a lo largo de cientos de kilómetros.
Estas maniobras incluyen variaciones de trayectoria lateral, ajustes de altitud y cambios en el ángulo de ataque, todo ello manteniendo velocidades extremas. El objetivo no es solo una evasión puntual, sino la completa desorganización de los modelos matemáticos que utilizan los sistemas antimisiles para predecir el punto de interceptación.
En la práctica, esto significa que los radares pueden detectar el lanzamiento, pero no pueden calcular con precisión dónde y cuándo el DF-ZF impactará el objetivo.
Perfil de vuelo fuera de la lógica balística tradicional.
El DF-ZF opera a una altitud inferior a la de las ojivas balísticas clásicas, pero superior a la de la mayoría de los misiles de crucero. Este «limbo atmosférico» es una de las razones por las que el sistema es tan difícil de interceptar.
Vuela demasiado alto para las defensas aéreas convencionales y demasiado bajo para los sistemas antimisiles diseñados para atacar objetivos exoatmosféricos. Al mismo tiempo, su velocidad hace inviables las soluciones basadas únicamente en interceptores cinéticos tradicionales.
Integración directa con el misil DF-17.
El DF-ZF no es un proyecto aislado. Se desarrolló desde el principio para operar en conjunto con el DF-17, un misil balístico de alcance intermedio diseñado específicamente para ese propósito. lanzar vehículos planeadores hipersónicos.
Esta integración garantiza la fiabilidad operativa, la repetibilidad de las pruebas y una rápida incorporación a la fuerza de misiles china. El DF-17 proporciona la aceleración inicial y la envolvente de lanzamiento ideal para que el DF-ZF alcance el régimen hipersónico con la máxima eficiencia.
El papel del DF-ZF en la doctrina militar china.
El DF-ZF se integra perfectamente en la estrategia china de denegación de acceso al área, conocida como A2/AD. El sistema está diseñado para atacar objetivos de alto valor como bases militares, centros de mando, instalaciones estratégicas y, sobre todo, plataformas navales avanzadas.
Al reducir drásticamente las capacidades de defensa antimisiles del adversario, el DF-ZF altera el cálculo del riesgo de cualquier fuerza que opere cerca de las zonas estratégicamente importantes de China.
Ojiva y flexibilidad laboral
Aunque no se han revelado detalles oficiales, el DF-ZF se considera compatible tanto con ojivas convencionales de alta precisión como con ojivas nucleares. Esta ambigüedad forma parte del efecto disuasorio del sistema.
La posibilidad de uso convencional permite ataques de precisión en conflictos limitados, mientras que la opción nuclear eleva al DF-ZF al nivel de vector estratégico, integrándolo al núcleo de la disuasión china.
Por qué el DF-ZF preocupa a Estados Unidos y sus aliados
La introducción operativa del DF-ZF representa un desafío directo para los sistemas antimisiles actualmente en servicio. Los escudos basados en la predictibilidad balística, como los interceptores exoatmosféricos y las defensas de medio alcance, pierden gran parte de su eficacia contra un objetivo maniobrable en regímenes hipersónicos.
Además, el DF-ZF acelera una carrera tecnológica global, obligando a otras potencias a invertir en sensores de próxima generación, interceptores hipersónicos y armas de energía dirigida.
El DF-ZF como símbolo de la nueva raza hipersónica.
Más que un simple misil o un planeador aislado, el DF-ZF simboliza un cambio estructural en la guerra estratégica.
Marca la transición de un mundo basado en trayectorias predecibles a un escenario dominado por la velocidad extrema, las maniobras continuas y la imprevisibilidad.
Al poner en servicio un sistema capaz de volar a Mach 5-10, viajar hasta 2.500 kilómetros y maniobrar durante cientos de kilómetros dentro de la atmósfera, China consolida su posición como uno de los protagonistas centrales de la nueva era hipersónica, obligando al resto del mundo a adaptarse a un entorno de amenazas radicalmente diferente.









