En la carrera por situar a la inteligencia artificial como motor de su desarrollo tecnológico y económico, China ha desplegado una estrategia ambiciosa en la que el apoyo público respalda a empresas como Huawei, SMIC o Cambricon con la meta de superar a las potencias actuales. Sin embargo, hay un obstáculo que ninguna subvención ni plan estatal puede eliminar por decreto: la escasez mundial de memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, el componente esencial sin el que los procesadores más avanzados pierden gran parte de su utilidad. Esta limitación física está provocando que los chips de fabricación nacional se encarezcan a un ritmo acelerado, borrando en buena medida las ventajas que el mercado interno había conseguido aprovechar.
La memoria HBM es el ingrediente que permite que los sistemas de inteligencia artificial procesen inmensos volúmenes de información con la rapidez necesaria, tanto para entrenar modelos como para ejecutarlos después. Prácticamente toda la producción mundial está en manos de tres compañías: Samsung, SK Hynix y Micron, y la demanda disparada por los grandes centros de datos hace que el suministro sea insuficiente para todos los actores. En China la dificultad es aún mayor, porque las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos han cerrado las vías de compra directa de los lotes más avanzados, obligando a recurrir a canales alternativos donde los precios pueden multiplicarse con creces respecto a los que se pagan en otros mercados. La combinación de escasez global y barreras específicas para el país ha disparado los costes de fabricación de los sistemas de IA nacionales.
El impacto es visible en las tarifas que empiezan a regir en el mercado. Huawei, que se ha convertido en el referente nacional con su línea de tarjetas Ascend, ha visto cómo el precio previsto para su próximo modelo Ascend 950DT, que integrará procesador y memoria en un mismo módulo, ha subido entre un 20 % y un 50 % en apenas dos meses, situándose en unos 37.250 dólares por unidad. No es un caso aislado: Cambricon prepara un chip que costará entre un 20 % y un 30 % más de lo proyectado inicialmente, y otros fabricantes como MetaX o Iluvatar CoreX registran incrementos similares. El encarecimiento también afecta a productos ya consolidados: el Ascend 950PR ha pasado de costar 60.000 yuanes a principios de año a 80.000 en la actualidad, mientras que el Ascend 910C ha subido de 90.000 a más de 110.000 yuanes.
Para intentar romper esta dependencia, las empresas chinas están acelerando sus propios desarrollos de memoria HBM, entre ellos un proyecto anunciado por Huawei, aunque sin ofrecer detalles concretos sobre plazos ni cantidades. El reto es inmenso, porque la capacidad de fabricar estos componentes a escala no se improvisa: requiere instalaciones de altísima precisión que llevan años construyéndose, y los líderes del sector han necesitado décadas para consolidar su producción. CXMT, el principal fabricante chino de memorias avanzadas, también se enfrenta a la presión de la demanda y ha tenido que subir sus propios precios por no poder abastecer a todos los clientes, justo cuando el país se ha fijado el objetivo de cuadruplicar su capacidad de cómputo para 2030. A esto se suma que grandes empresas nacionales como ByteDance y Tencent están entrando también en la carrera por desarrollar sus propios chips, lo que aumenta aún más la presión sobre unos recursos que no crecen al mismo ritmo que las necesidades.
Lo que resulta más revelador es que el freno ha dejado de ser solo geopolítico para volverse material: no se trata únicamente de barreras comerciales, sino de que la capacidad productiva mundial es insuficiente para atender la demanda de todos los competidores, y esa limitación afecta por igual a China y a Estados Unidos. No hay atajos ni soluciones inmediatas, y la perspectiva es que la tensión en el suministro y los precios se mantendrá no solo durante los próximos meses, sino durante los próximos años, condicionando el ritmo al que cada potencia pueda avanzar en la implantación masiva de la inteligencia artificial.
