Inglaterra se coronó campeona de Europa por segunda vez consecutiva tras derrotar a España por 3-1 en los penaltis en la final de la Eurocopa Femenina 2025.
Al igual que cuando las Leonas vencieron a Alemania para ganar este torneo en 2022, Chloe Kelly fue la heroína, anotando el penalti decisivo tras el empate 1-1, y así vengar el recuerdo de la derrota de Inglaterra ante España en la final del Mundial de 2023.
Pero, como suele ocurrir con Inglaterra, este fue un trabajo de equipo.
A pesar de ir perdiendo por un gol de Mariona Caldentey en la primera parte y de lucir inferiores durante gran parte del encuentro, el equipo de Sarina Wiegman volvió a demostrar la resiliencia y la fuerza de carácter que han definido a las Leonas a lo largo del torneo: Alessia Russo igualó el marcador y Hannah Hampton detuvo dos penaltis en la tanda decisiva.
La victoria de Inglaterra es el capítulo más reciente de una rivalidad que ha dominado el fútbol internacional femenino en los últimos años, especialmente en la final del Mundial de 2023.
Mucho ha cambiado en los dos años transcurridos desde aquel partido.
En el campo, España, la menos favorita, pero finalmente campeona aquel día, es ahora considerada por la mayoría como el mejor equipo del mundo.
Fuera de la cancha, el mundo del fútbol español se vio conmocionado por el incidente que eclipsó la victoria nacional aquella noche, cuando la española Jenni Hermoso recibió un beso en los labios del entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, durante la ceremonia de entrega de medallas.
Sin embargo, durante gran parte de la final del domingo, parecía que el partido terminaría igual que en 2023.
Al igual que hace dos años, las Leonas comenzaron con fuerza. Russo tuvo la oportunidad de abrir el marcador a menos de tres minutos de juego cuando Lucy Bronze le dio un pase, pero su disparo desde un ángulo cerrado fue despejado por Cata Coll y luego por Ona Batlle.
Dos ocasiones para Esther González —una atajada, la otra enviada fuera— seguirían, antes de que Lauren Hemp tuviera una magnífica oportunidad justo antes del minuto 20.
Coll, habitualmente tan serena al distribuir el balón, le cedió el balón a la delantera del Manchester City, pero realizó una brillante parada para detener el disparo a bocajarro y enmendar el error.
