El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha revelado este miércoles que el principal problema en las relaciones entre Moscú y Washington radica en la ciudadanía de los hijos de los empleados de los consulados rusos nacidos en territorio estadounidense.
«Saben, no se lo van a creer, pero actualmente nuestro principal problema en las relaciones con Estados Unidos es que de repente nos anunciaron que, a partir de este momento, todos los hijos de funcionarios consulares que nazcan en territorio estadounidense son considerados ciudadanos estadounidenses, se les expedirán los certificados correspondientes y podrán cruzar la frontera de EE.UU. en cualquier dirección solo con documentos estadounidenses, como ciudadanos estadounidenses», explicó.
Lavrov subrayó que la imposición a las familias de los diplomáticos rusos de la ciudadanía estadounidense a sus hijos y su posterior sujeción únicamente a las leyes del país norteamericano «no puede suceder«.
Asimismo, aclaró que Moscú siempre está abierta al diálogo con Washington, subrayando que eso «es mejor que permanecer en silencio y avivar los miedos». «Así que aquí estamos listos para continuar la conversación», reiteró.
