La fusión nuclear lleva décadas mostrándose como una de las vías más prometedoras para obtener energía limpia, abundante y sin las emisiones ni los riesgos de residuos a largo plazo asociados a la fisión convencional, pero se ha topado con un obstáculo que ha frenado su avance práctico: la escasez de tritio. La mayoría de los reactores experimentales del tipo tokamak funcionan combinando deuterio y tritio, dos isótopos del hidrógeno que al fusionarse liberan helio y neutrones de gran energía, pero este último elemento es muy escaso en la naturaleza, ya que solo se genera en cantidades mínimas por la acción de los rayos cósmicos en la atmósfera. Para convertir la fusión en una fuente de energía utilizable a escala mundial, es indispensable desarrollar métodos eficientes y sostenibles para producir tritio de forma artificial dentro de los propios reactores.
En este contexto, un equipo formado por investigadores de la Cleveland Clinic, el Laboratorio Nacional Oak Ridge, el centro de investigación de IBM y la Universidad Estatal de Michigan ha logrado un hito sin precedentes al utilizar por primera vez la computación cuántica para analizar y definir las mejores estructuras moleculares de FLiBe, una sal fundida formada por fluoruro de litio y berilio que actúa como capa reproductora de tritio: cuando los neutrones liberados por la fusión chocan contra ella, se desencadenan las reacciones que generan el combustible necesario. El trabajo ha permitido identificar nueve configuraciones distintas con características propias de estabilidad y comportamiento, y ha usado una metodología que combina la potencia cuántica con el apoyo de supercomputadoras, ya probada anteriormente en estudios biológicos. Aunque estas estructuras son todavía simulaciones que deben comprobarse en experimentos reales, este método permite descartar desde el principio las opciones menos viables, reduciendo enormemente el tiempo y los recursos que se invertirían en pruebas infructuosas, y demuestra que la tecnología cuántica ya puede dar respuestas concretas a problemas que durante décadas han sido difíciles de abordar con los sistemas tradicionales.
