Economía

El BCE hace una pausa tras un año de bajadas y deja los tipos al 2% ante la incertidumbre de la guerra arancelaria

El Banco Central Europeo (BCE) cumple con el guion. El organismo presidido por Christine Lagarde ha decidido de forma «unánime» en su reunión de este jueves no tocar los tipos de interés y mantener la tasa de referencia en el 2% fijado hace un mes. Después de ocho rebajas —siete de ellas consecutivas—, acuerda así una pausa en el ciclo de recortes emprendido en junio del año pasado, un movimiento que el mercado ya preveía ante el encauzamiento de la inflación en el objetivo del 2% y el incierto panorama dibujado por la guerra arancelaria. Aun así, Lagarde lanza un mensaje tranquilizador: «estamos bien posicionados para lidiar con aguas turbulentas».

Es la primera vez en un año que el BCE opta por mantener intactos los tipos de interés, como hizo justamente en julio del año pasado después de acometer la primera bajada. Desde aquel entonces la desaceleración en el ritmo de crecimiento del precio del dinero ha ido a cuentagotas. La institución con sede en Fráncfort ha encadenado reunión tras reunión recortes progresivos de 25 puntos básicos, pasando de superar la tasa de referencia el 4% a situar la tasa de facilidad de depósito en el 2%, en mínimos desde finales de 2022. Por su parte, la tasa para las operaciones de refinanciación está en el 2,15% y la de facilidad de préstamo, en el 2,4%.

En el comunicado de este jueves, la autoridad monetaria asegura que la economía de la eurozona está demostrando «capacidad de resistencia», aunque reconoce que el contexto internacional es «excepcionalmente incierto» por las disputas comerciales. Justifica su decisión en la evolución de los precios, después de que la tasa de inflación en la eurozona marcara el 2% en junio. El BCE cree que por el momento los datos respaldan sus previsiones —se estima que la inflación se situará en promedio en el 2% en 2025 y el 1,6% en 2026 y el PIB crecerá un 0,9% y 1,1% respectivamente— y valora el camino recorrido hasta el momento. «Las presiones inflacionistas internas han continuado relajándose y los salarios están creciendo más lentamente», expresa el texto, si bien Lagarde ha reconocido que las perspectivas de inflación son «más inciertas de lo habitual» por la «volatilidad» de la política comercial.

Hasta el momento la desescalada de los tipos ha sido pareja a la estabilización de la inflación. La vuelta al ‘redil’ de los precios ha sido siempre —y sigue siendo— la gran preocupación del ‘guardián del euro’ a la hora de marcar el rumbo de la política monetaria de la eurozona, sin perder de vista la evolución de la economía en su conjunto. «El Consejo de Gobierno tiene la determinación de asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2 % a medio plazo y aplicará un enfoque dependiente de los datos», reitera el escueto comunicado de dos párrafos.

La gran incógnita ahora es el posible efecto que la guerra arancelaria pueda tener sobre el Viejo Continente. Bruselas y Washington se encuentran en plena negociación de un acuerdo comercial. El primer esbozo de pacto apunta a unos aranceles generales para las exportaciones europeas del 15%. Desde la perspectiva del BCE, el riesgo se centra en que el aumento de los aranceles y la fortaleza del euro dificulten las exportaciones y que la elevada incertidumbre lastre la inversión, un panorama ante el que Lagarde ha pedido políticas fiscales y estructurales para lograr una economía «más productiva, competitiva y resiliente» en la eurozona.

En su comparecencia ante los medios de comunicación, Lagarde ha expuesto estos riesgos y ha remarcado que cuanto más rápido se resuelvan las tensiones comerciales, más favorable será para la economía. «Podría mejorar la confianza y estimular la actividad», ha apuntado. «Cuanto antes se resuelva esta incertidumbre comercial, menos incertidumbre tendremos que afrontar, y eso sería bienvenido por todos los actores económicos, incluidos nosotros», ha recalcado, añadiendo que, pese a no participar en ellas, siguen atentamente las negociones entre Bruselas y Washington y rehusando descartar cualquier futuro escenario en el rumbo de la política monetaria. «Estamos en una buena posición para esperar y ver cómo se desarrollan los riesgos en el curso de los próximos meses», se ha limitado a decir.

Related posts

BCR eleva a 3.2% estimado de crecimiento de economía peruana para el 2024

gigakorp

Cómo ocurrió la peor derrota parlamentaria de Javier Milei desde que es presidente de Argentina (y que llevó a algunos funcionarios a hablar de «golpe institucional»)

Manuel Cotillo

Ni Rusia ni su petróleo: el verdadero motivo del castigo de EEUU a la India con altos aranceles está en la comida

Alba Rueda

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Damos por sentado que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Acceptar Read More

Privacy & Cookies Policy