Economía

Funcas pide unos nuevos Presupuestos porque los elaborados en 2022 no son válidos

El director general de Funcas, Carlos Ocaña, ha apostado este martes por que el Gobierno saque adelante unos nuevos Presupuestos Generales del Estado para el año 2026 porque las cuentas en vigor –prorrogadas– se fijaron con criterios muy distintos y tienen un carácter expansivo.

Ocaña ha recordado que una regla constitucional –el artículo 134– marca que el Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior durante su intervención en un desayuno organizado por la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE). Ha señalado que los Presupuestos que están en vigor actualmente llevan prolongados dos años, más la aplicación tres, y son cuentas que se elaboraron pensando en salir de la pandemia, con unos criterios muy distintos. «En aquellos años estábamos preocupadísimos con cómo íbamos a reactivar la economía, estaba todo parado, teníamos mucho miedo a que no fuéramos capaces de volver a donde estábamos. Entonces son unos Presupuestos expansivos», ha explicado.

Pese a esta falta de Presupuestos, Ocaña ha destacado que España en estos últimos años está creciendo muy por encima de Francia, de Alemania o de sus principales socios. «Esto, si miramos la historia es sorprendente, es novedoso», ha destacado. De cara al futuro, Carlos Ocaña ha anticipado que va a haber una lenta desaceleración, que no supondrá una contracción. Las previsiones apuntan a que este año España crecerá menos que el pasado, entre el 2,5% y el 2,7%, mientras que el año que viene el impulso económico bajará del 2% «si no ocurre algo inesperado». Esa desaceleración se debe fundamentalmente, según Ocaña, a que los motores del crecimiento, turismo y gasto público, «no dan para más». De hecho, en cuanto al gasto público, el director de Funcas ha aconsejado una política fiscal «más restrictiva» que la que hay ahora, según Ep.

Por otro lado, Ocaña considera que hay un problema de falta de vivienda y ha apostado por «construir más» dando «seguridad jurídica y permitiendo a los constructores que construyan». Así, considera que medidas de apoyo a la demanda, como los avales para la entrada de la vivienda, tienen «muy poco resultado» y repercute en los precios. «Yo creo que esas medidas por el lado de la demanda no son las adecuadas», ha señalado. Además, ha instado a comunidades autónomas y ayuntamientos a implicarse en buscar una solución temporal al problema de vivienda donde lo haya. «El Estado es demasiado grande, no tiene la capacidad para hacerlo», ha apuntado.

En cuanto a los problemas que se están registrando en diferentes infraestructuras del país, el director general de Funcas ha señalado que, tras la crisis económica de hace más de una década, España dejó de invertir. «España hasta el año 2010 era un país que invertía muchísimo. Construíamos más AVEs y más aeropuertos que ningún país de Europa. Construíamos mucho, llega la crisis y dejamos de invertir», ha criticado Ocaña.

Related posts

Robert Kiyosaki advierte sobre un inminente «desplome masivo» y cómo protegerse

Manuel Cotillo

Algo nuevo, algo viejo y algo azul. El viejo dicho de las bodas es la síntesis de lo que representa Sébastien Lecornu como siguiente jefe del Gobierno francés, el quinto desde que comenzara la segunda legislatura de Emmanuel Macron. Hombre de confianza del presidente desde su llegada al poder en 2017, Lecornu promete ser una continuación política de los Ejecutivos previos designados por Macron. Ministro de Defensa durante el mayor rearme de Europa, el nuevo primer ministro es visto también como una posibilidad de mejorar las relaciones con las formaciones de derecha de la Asamblea Nacional, polarizada y hostil ante el Gobierno, y un mayor acento a la militarización. Su ideología neogaullista promete un giro hacia la derecha clásica francesa y el perfil negociador del normando puede ser un activo político de gran valor en una París incendiada políticamente. Lecornu tiene delante varios desafíos: encauzar las cuentas públicas, recuperar la confianza tanto dentro como fuera de Francia y preparar a la nación gala ante las nuevas amenazas, desde la geopolítica y la militarización hasta las crisis medioambientales y la desigualdad económica. Su elección ha sido criticada por los medios locales de «continuista», aunque esperan un giro hacia la derecha que trate de arrimarse a Agrupación Nacional, formación encabezada por Javier Bardella y Marine Le Pen, para desbloquear los presupuestos.»Por desgracia, nací viejo». Con estas palabras suele presentarse quien ha sido hasta ahora el ministro de Defensa más joven de Francia desde los tiempos de la Revolución. La elección de Lecornu, un neogaullista como suele identificarse, virará el Ejecutivo francés hacia posiciones más clásicas dentro de la derecha republicana. Para Macron, representa un alivio frente a Bayrou. Según los medios franceses, el presidente llevaba tiempo queriendo poner a Lecornu al frente del Gobierno para que se hiciera cargo de la política francesa. Poco a poco ha ido quemando los cartuchos hasta que ha podido elegir a su candidato ideal. Lecornu, exmiembro de Los Republicanos, se adhirió al movimiento macronista a mediados de la década pasada, cuando el político nativo de Amiens ganó las presidenciales frente a Le Pen en 2017. Desde ese momento, Lecornu ha estado presente en todos los Gobiernos de Macron. Como ministro de Asuntos Locales, Lecornu fue el primer espada en la gira que Macron hizo al campo para calmar el movimiento de los chalecos amarillos, lo que le granjeó una confianza personal con el presidente. De ahí pasó a gestionar la cartera de Ultramar, un ministerio complejo en la política francesa al tener que gestionar tantos territorios diversos y con fuertes movimientos independentistas. El protagonismo de Lecornu llegó tras las elecciones de 2022, en las que Macron revalidó un segundo mandato. Al estar compartido el Poder Ejecutivo en Francia entre presidente y primer ministro, el jefe del Estado suele establecer las líneas generales en el plano doméstico y se centra en la política exterior y militar. La llegada de Lecornu al Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia, como se denomina oficialmente, con la guerra de Ucrania como telón de fondo ha alimentado un rápido rearme que este 2025 se ha consagrado en un incremento del gasto militar anual del 2% de la producción nacional al 5% para 2035. Las firmas militares han sido las principales beneficiarias de este rearme. Francia siempre ha mantenido un férreo control de su industria de guerra y un ejército compuesto de tecnología propia, incluido el arsenal nuclear, que es independiente de Estados Unidos.

Alba Rueda

El libro Beige de la Fed muestra un deterioro de la fuerza laboral de inmigrantes en Estados Unidos

Alba Rueda

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Damos por sentado que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Acceptar Read More

Privacy & Cookies Policy