En el centro de Londres, en un terreno del tamaño de siete campos de fútbol, se encuentra una mansión llamada Winfield House, la residencia oficial del embajador de Estados Unidos en Reino Unido.
Es una casa majestuosa y a lo largo de los años se ha caracterizado por ofrecer fiestas extraordinarias, especialmente el 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos.La celebración de este año contó con la presencia de Nile Rodgers & Chic en el jardín del edificio y reunió a miles de personas.La élite de la moda, estrellas del deporte y líderes políticos han sido recibidos aquí. Incluso en 1825, cuando se construyó, el uso principal de la mansión era el entretenimiento.
Desde la calle la casa no se ve. Está rodeada de bosques y goza de mucha privacidad pese a estar en el centro de Londres.»Es muy, muy difícil entrar. Lo considero un orgullo haberlo conseguido», afirma Viv Ward, organizadora de eventos de Amigos de Regent’s Park. Describe la casa como «magnífica» y se le nota su admiración por el lugar.
Las visitas a Winfield solo permiten ver la planta baja, que es básicamente una zona «muy elegante» para recepciones, y los jardines. El primer piso alberga los apartamentos personales del embajador.Al ser la residencia del embajador y sede de la mayoría de las recepciones estadounidenses, los horarios son ajustados. .La propiedad cuenta con el segundo jardín privado más grande del centro de Londres, afirma Crisp. Tiene césped, senderos pavimentados, esculturas y también espacio para el aterrizaje de helicópteros.
Barbara Hutton, miembro de la alta sociedad estadounidense, vendió Winfield al gobierno estadounidense por tan solo un dólar en 1946, en una oferta que el entonces presidente Harry S. Truman describió como «de lo más generosa y patriótica».
Hutton había comprado la casa diez años antes, después de que quedara parcialmente destruida en un incendio.
