«Si vas a construir una máquina del tiempo en un auto, ¿por qué no hacerlo con estilo?», explicó Doc en la película Back to the Future.La comedia de ciencia ficción, que en Latinoamérica fue titulada «Volver al futuro» o «Vuelta al futuro», y en España «Regreso al futuro», fue un éxito rotundo.Dirigida por Robert Zemeckis y con Steven Spielberg como uno de sus productores ejecutivos, se convirtió en la cinta más taquillera de 1985, y dio lugar a otras dos películas: «Volver al futuro II» (1989) y «Volver al futuro III» (1990).Todo eso fue un vuelco sorprendente para una historia que estuvo a punto de no llegar a las pantallas nunca, como le contó a la BBC Bob Gale, el coguionista y productor estadounidense.»Estaba de regreso en Saint Louis, donde crecí, visitando a mis padres, y recientemente había habido una inundación.»Mi padre rescató un montón de cosas y las tiró en una caja y me dijo: ‘Mira si hay algo que vale la pena guardar'».Encontró el anuario de la escuela secundaria de 1940 de su padre, y como él había ido a la misma escuela, le picó la curiosidad.»Al hojearlo descubrí que mi padre había sido el presidente de su clase de graduación, y ví que en su foto se veía muy correcto y serio.»Recordé al presidente de mi clase cuando yo me gradué, un tipo con el que yo no tenía nada que ver.»Y me pregunté: ¿Si hubiera ido a la escuela secundaria con mi papá, habríamos sido amigos?»Eso fue como un rayo de inspiración: ‘¡Esa es una película»».Pero pasarían otros cinco años antes de que los cinéfilos vieran el famoso relámpago en el clímax de Volver al futuro, aquel que manda a Marty McFly, interpretado por Michael J. Fox, al pasado.Eso a pesar de que Gale ya había colaborado en tres películas con Zemeckis, una de ellas, la comedia «1941» (1979), dirigida por Spielberg, por lo que se habría podido pensar que hacer ese film sería una formalidad.»Volver al futuro» parece volverse más profunda a medida que pasan los años y lo interesante no es sólo cómo hicimos la película, sino cómo casi no se hizo».
El primer obstáculo con el que Gale y Zemeckis se toparon fue que «nos decían que las películas de viajes en el tiempo no generaban dinero, lo cual era una afirmación cierta en 1981».No obstante, empezaron a bosquejar el guión, armados con «tarjetas de índice que solíamos usar para escribir distintos contornos de escenas, y que pegábamos en unos enormes tableros de corcho para ir trazando la historia».»Una de las cosas que siempre tratábamos de hacer era descifrar el final. Los finales, como cualquier escritor te dirá, son realmente difíciles. Es como hacer un viaje: necesitas tener un destino para saber que realmente llegaste».Pero las tarjetas también contenían detalles, como «una idea muy temprana que tuvimos: queríamos que Marty inventara el rock’n’roll en los años 50″.En total, el guión fue rechazado 40 veces durante 4 años.Tuvieron una última reunión desesperada con Tom Wilhite, vicepresidente de desarrollo creativo para cine y televisión en Disney.En esa ocasión el problema fue otro: el hecho de que Marty accidentalmente manipula la historia, poniendo en peligro su existencia futura, cuando su madre muestra interés en él en lugar de en su padre.»Recuerdo que entramos en su oficina y Tom nos miró horrorizado.»Simplemente dijo: ‘¿Están locos? ¿Realmente creen que Disney haría una película sobre el incesto? ¡Somos Disney. No hacemos eso!’.»Así que ese fue el final de Disney».Pero no el de la idea. Imperterritos, esperaron vientos de cambio.»No descartamos las cosas. Eso no está en nuestro ADN. Si es una buena idea, la pones en un cajón y esperas a que se repita la historia de Hollywood. ¿Cuántas veces no has escuchado hablar de películas que después de un par de años en el cajón, las sacan y las producen?»Eso fue lo que nos sucedió.»El cambio se debió a que Zemeckis dirigió una película llamada Romancing The Stone ((titulada ‘Tras la esmeralda perdida’, en Latinoamérica; ‘Tras el corazón verde’, en España)».
