El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai (izqda.), durante una entrevista con Frederik Pleitgen, el corresponsal sénior de CNN, en Teherán, 7 de junio de 2026.
Irán ha afirmado que el principal obstáculo en las negociaciones con Estados Unidos es la naturaleza cambiante y contradictoria de las posturas de Washington.
“El principal problema de negociar con esta administración es que uno tiene que enfrentarse a constantes cambios de postura, a la modificación continua de las condiciones, a declaraciones diversas y a comentarios contradictorios de distintos funcionarios, lo que hace que todo el proceso resulte sumamente complicado”, ha señalado este domingo el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, durante una entrevista con cadena estadounidense CNN en Teherán al afirmar que el intercambio de mensajes entre ambas partes continúa a través de mediadores paquistaníes.
Baqai ha indicado que existen varios puntos de desacuerdo, pero ha subrayado que el eje central del conflicto es el reconocimiento de los derechos de Irán, incluido su derecho al enriquecimiento de uranio con fines pacíficos bajo el Tratado de No Proliferación (TNP) Nuclear.
“Al mismo tiempo, cuando hablan de nuestros activos bloqueados, no están dispuestos a hacer ninguna concesión”, ha reprochado el vocero iraní, aludiendo a la demanda de Teherán de que Estados Unidos desbloquee miles de millones de dólares en activos iraníes retenidos en entidades financieras de terceros países.
CNN ha informado la misma jornada que Washington planea permitir que activos iraníes sean utilizados para apoyar la reconstrucción en países del Golfo Pérsico afectados por futuros ataques iraníes, según una fuente cercana al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
“Estados Unidos simplemente debe poner fin a sus sanciones. En lo que respecta a las sanciones y a los activos bloqueados, deben liberar los activos iraníes y ponerlos a disposición de Irán”, ha reiterado Baqai.
Asimismo, ha acusado a Estados Unidos de no respetar el alto el fuego que entró en vigor en abril. “Han estado atacando nuestros buques comerciales, tanto en el estrecho de Ormuz como en alta mar”, ha señalado.
En este contexto, el portavoz de la Diplomacia persa ha advertido que la situación es “muy volátil y muy peligrosa”, responsabilizando a Washington de la escalada. “Y todo esto se debe al enfoque imprudente de Estados Unidos hacia la región y hacia el alto el fuego”, ha destacado.
El canciller iraní ha declarado que los comportamientos y las posturas contradictorias y ambiciosas de EE.UU. representan un obstáculo serio para la diplomacia.
Por su parte, el Ejército estadounidense ha afirmado que continúa preparado para “defenderse de la agresión iraní” en el Golfo Pérsico, y ha anunciado haber derribado dos drones iraníes adicionales que representaban una amenaza para la navegación comercial durante la noche del sábado.
Baqai ha concluido advirtiendo que las fuerzas armadas iraníes están “determinadas a responder con toda su fuerza ante cualquier ataque”.
Estas declaraciones se producen en el contexto de la tregua impulsada por EE.UU. tras la guerra de agresión lanzada conjuntamente por Washington y el régimen israelí contra Irán el 28 de febrero. Durante el conflicto, la República Islámica respondió con ataques con misiles y drones contra objetivos israelíes y posiciones estadounidenses en la región, además de cerrar el estrecho de Ormuz como medida de represalia.
El 8 de abril entró en vigor un alto el fuego temporal mediado por Pakistán, que posteriormente acogió en Islamabad conversaciones entre Irán y Estados Unidos sin avances significativos. En los últimos días, sin embargo, se han registrado nuevos enfrentamientos, con ataques estadounidenses desde bases en Kuwait y Baréin y respuestas iraníes contra plataformas de lanzamiento.
En este contexto, la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán advirtió que cualquier nueva agresión provocará una respuesta más amplia y responsabilizó a Washington de las consecuencias que podría acarrear un eventual cierre total del estrecho de Ormuz.
