La designación de Jamenei llega en medio de la escalada militar y constituye un desafío directo a las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había calificado la sucesión como «inaceptable». Trump aseguró que el próximo líder «no durará mucho» si Teherán no obtiene su aprobación. La poderosa Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán responde ante el líder supremo, y ahora Jamenei tendrá la última palabra en materia de estrategia bélica.
El joven Jamenei había sido considerado durante mucho tiempo un aspirante al poder, incluso antes de que un ataque israelí matara a su padre al comienzo de la guerra, y a pesar de no haber sido nunca elegido ni nombrado para ningún cargo gubernamental.
Este anuncio se ha producido en el noveno día de la guerra y tras los indicios de una división entre los funcionarios iraníes, mientras el país esperaba una decisión de la Asamblea de Expertos, un grupo de clérigos de 88 miembros que elige al líder supremo de Irán.
