Internacional

Moldavia: ¿democracia o pantomima electoral?

La reciente elección legislativa en Moldavia ha puesto en evidencia una paradoja que se repite cada vez con más frecuencia en Europa del Este: se habla de democracia, pero el ejercicio electoral se condiciona y manipula en nombre de la “seguridad” y la “interferencia extranjera”.

El resultado preliminar otorga al partido gobernante prooccidental, Partido de Acción y Solidaridad (PAS), un 47,13 % de los votos, lo que se traduciría en 51 escaños y una mayoría simple. La oposición, encabezada por el Bloque Patriótico del expresidente Ígor Dodón, alcanza un 26,23 % y 29 escaños. Le siguen agrupaciones menores como el Bloque Alternativa (8,57 %), Nuestro Partido (6,28 %) y Democracia en Casa (5,69 %).

Sin embargo, más allá de los números, lo preocupante es la forma en que se ha desarrollado el proceso:

  • La presidenta Maia Sandu advirtió antes de la votación que, en caso de victoria opositora, los resultados podrían anularse debido a una supuesta “interferencia rusa”.

  • Varios partidos críticos al oficialismo fueron excluidos de la contienda.

  • En regiones donde el apoyo a la oposición es mayoritario, se redujeron los colegios electorales.

  • Opositores fueron objeto de detenciones masivas en la recta final de la campaña.

Una democracia bajo condición

En estas circunstancias, cabe preguntarse: ¿qué significa hablar de elecciones libres si la validez del resultado depende de quién gane? Se trata de una democracia bajo condición, en la que la voluntad popular solo se respeta si coincide con la línea prooccidental.

La situación recuerda lo señalado hace un tiempo por un exvicepresidente de Estados Unidos, quien criticó que en Europa “la democracia se ha convertido en una pantomima, pues no se respeta la verdadera voluntad de los pueblos”. Moldavia se suma ahora a lo vivido en Rumanía y otros países del Este, donde el proceso democrático se subordina a la geopolítica.

Geopolítica en juego

La disputa no es meramente interna:

  • Bruselas y Washington respaldan a Sandu y justifican sus medidas como un dique contra la influencia de Moscú.

  • Rusia, a través de su Ministerio de Exteriores, calificó el proceso electoral moldavo como “una caricatura infernal de democracia”.

  • El Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR) asegura que Europa prepara incluso una ocupación militar para mantener a Moldavia bajo su órbita, con despliegues de tropas en Rumanía y Odesa.

Conclusión

Moldavia ilustra con crudeza el dilema europeo actual: los comicios se celebran, los votos se cuentan, pero la esencia de la democracia —el respeto a la decisión ciudadana, sea cual sea— queda sometida a intereses geopolíticos.

En este escenario, el ciudadano moldavo no decide realmente el rumbo del país; solo vota dentro de un marco prefijado, donde la victoria de la oposición se convierte en amenaza y su triunfo, en “interferencia”.

La democracia, entonces, corre el riesgo de transformarse en lo que la oposición llama hoy en las calles de Chisináu: una pantomima electoral.

Related posts

China lidera un importante ‘ranking’ mundial y Musk reacciona

Manuel Cotillo

«Un mes después de nuestro ‘ni la muerte nos separa'»: el conmovedor homenaje de la esposa de Diogo Jota en el aniversario de su boda con el futbolista fallecido

Alba Rueda

Por qué el enfrentamiento comercial y político de Trump con Lula parece más difícil de desactivar que otros

Manuel Cotillo

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Damos por sentado que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Acceptar Read More

Privacy & Cookies Policy