Un lirón careto viajó sin querer desde Francia hasta un almacén de la empresa Amazon en Polonia, donde fue rescatado por los empleados del centro logístico, que alertaron de inmediato a una asociación de protección animal. El pequeño mamífero, en peligro crítico de extinción en ese país, se encuentra en buen estado de salud.
Según informó Euronews, trabajadores del depósito en Breslavia, encontraron al animal escondido en la caja de un camión. De inmediato contactaron a EKOSTRAŻ, una asociación polaca de protección de fauna silvestre, que se trasladó hasta el lugar y se hizo cargo del rescate.
El lirón careto europeo (Eliomys quercinus) es un pequeño roedor nocturno de ojos grandes y llamativa máscara negra alrededor del rostro, similar en tamaño a una ardilla. Se trata de una especie estrictamente protegida en numerosos países, que los investigadores consideran prácticamente extinguida en Polonia y en la mayor parte de Europa Central.
La situación del lirón careto es alarmante a escala continental. De acuerdo con los datos difundidos por la organización polaca, su población se redujo cerca de un 50% en los últimos 30 años, lo que lo convierte en el roedor cuya presencia decrece con mayor velocidad en toda Europa. En el Libro Rojo de los Animales de Polonia figura en la categoría CR, es decir, en peligro crítico de extinción.
Cada avistamiento del ejemplar en territorio polaco constituye un acontecimiento excepcional. Según la entidad conservacionista, es probable que solo quede un lugar en todo el país con poblaciones silvestres, aunque incluso ese dato podría estar desactualizado.
Los trabajadores del centro logístico de Amazon en Breslavia dieron con el asustado lirón dentro de la caja de uno de los camiones que retornaban desde Francia. Lejos de ignorarlo, procedieron con cuidado: lo atraparon sin causarle daño, lo pusieron a resguardo y avisaron al grupo conservacionista sin demora.
“Hay algo que tenemos claro: los empleados se han portado de diez. No solo atraparon al ejemplar de forma segura, sino que también lo resguardaron adecuadamente y se pusieron en contacto con nosotros de inmediato. ¡Buen trabajo!”, publicó EKOSTRAŻ en sus redes sociales, según recogió Euronews.
La conducta del personal del almacén fue valorada como ejemplar por la organización, que subrayó la importancia de actuar con prontitud ante el hallazgo de fauna silvestre en situaciones vulnerables.
El caso de Amazonka —nombre que recibió la hembra rescatada— reabrió el debate sobre la necesidad de reintroducir la especie en Europa Central. Actualmente, el animal se encuentra en cuarentena en un centro especializado, donde le realizan pruebas básicas. Sus cuidadores informaron que goza de buena salud y tiene muy buen apetito.
Francia es uno de los últimos refugios del lirón careto en Europa Occidental, donde el animal es relativamente común: puede encontrarse en jardines, viñedos o hibernando en maquinaria agrícola. Alemania, en cambio, ya desarrolla proyectos activos para proteger sus hábitats e intenta reintroducirlo.
“¿Será que nuestra viajera francesa vino a recordarnos discretamente lo importante que es proteger su especie? ¿Y que llegó el momento de plantearse la reintroducción de los lirones en Europa Central?”, se preguntó la entidad en su comunicado.
El declive de la especie va mucho más allá de Polonia. Según una revisión científica publicada en 2026 por la revista Springer, la especie perdió aproximadamente el 51% de su rango de distribución histórica desde la década de 1970, lo que la convierte en uno de los mamíferos con mayor retroceso territorial en el continente. En 2024, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualizó su estado en la Lista Roja y la clasificó como “Vulnerable”, un escalón más grave que la categoría anterior de “Casi amenazada”.
El estudio relevó la situación del animal en todos los países donde alguna vez estuvo presente. Los resultados son contundentes: se lo considera regionalmente extinto en Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Eslovaquia, Bielorrusia y Polonia. En Alemania, los Países Bajos y la República Checa figura como “en peligro” o “en peligro crítico”. Incluso en Europa Occidental, zona que históricamente funcionó como refugio, se registran retrocesos locales en España, Francia y Suiza.
Los científicos apuntan a tres causas principales: la caída sostenida de la biomasa de insectos —uno de sus alimentos fundamentales—, la exposición a rodenticidas utilizados en el control de plagas y la bioacumulación de pesticidas y otros contaminantes en su organismo. Ante este panorama, la revisión concluye que resulta urgente desarrollar un plan de acción europeo para la especie e implementar medidas de conservación sin demora.
