Las micro y pequeñas empresas (mypes) no consideran que el incremento de la remuneración mínima vital vaya a provocar un colapso en el sector, pero advierten que el impacto dependerá de las características del bono compensatorio anunciado por la presidenta Keiko Fujimori. Daniel Hermoza Negreiros, director del Centro de Estudios de la Mype en Mypes Unidas del Perú, señaló que todavía existen varios aspectos por definir, como la duración, el porcentaje y la modalidad de este apoyo.
El representante gremial explicó que las empresas necesitan conocer los detalles de la medida para evaluar cómo enfrentar el aumento de costos laborales. Además, cuestionó que el anuncio llegue en un contexto en el que las mypes afrontan problemas como la inseguridad ciudadana, el impacto del Fenómeno El Niño y la competencia de productos importados, especialmente en el sector manufacturero.
Bono compensatorio será clave para reducir el impacto
Hermoza sostuvo que el incremento del sueldo mínimo debe estar acompañado por un bono que permita a las empresas adaptarse progresivamente. Recordó que en Chile se aplicó un esquema similar, donde el apoyo comenzó cubriendo un porcentaje mayor y luego fue reduciéndose hasta desaparecer.
“En Chile, hace tres o cuatro años se estableció el mínimo vital y hubo un bono compensatorio que acompañó por algunos meses a las MYPES y fue del 100%, cayendo hasta que desapareció. No entró en colapso el sector MYPE”, comentó.
El especialista consideró que en Perú debería evaluarse una fórmula similar, debido a que las empresas atraviesan un escenario complicado. Según explicó, sectores como confecciones ya han sido afectados por el Fenómeno El Niño, al perder parte de sus campañas comerciales, mientras que la actividad pesquera también enfrenta dificultades por la menor disponibilidad de recursos.
Aumento no quebrará a las mypes, pero puede frenar contrataciones
El director del Centro de Estudios de la Mype indicó que las empresas no están “asustadas” por la medida, debido a que muchas mypes con varios años de operación ya pagan remuneraciones superiores al mínimo. “La mayoría de las Mypes antiguas, con más de cinco años, sus sueldos son mayores a S/ 1.000. El promedio es S/ 2.000”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que el principal efecto podría darse en los nuevos emprendimientos y en la contratación de trabajadores. Explicó que un aumento de costos puede modificar la estructura financiera de negocios pequeños que cuentan con menores márgenes de ganancia y enfrentan dificultades para invertir en tecnología o mejorar su productividad.
Hermoza señaló que las empresas manufactureras ya compiten con productos asiáticos de bajo precio, por lo que un incremento adicional en sus costos podría afectar su capacidad para mantener precios competitivos. “Lo que va a hacer es desmotivar la contratación”, sostuvo.
Hermoza señaló que muchas mypes ya pagan sueldos por encima del mínimo, por lo que no están “asustadas” por la medida. Foto: El PeruanoMypes piden diálogo para definir medidas de apoyo
El representante de Mypes Unidas del Perú indicó que todavía debe establecerse si el bono beneficiará a trabajadores antiguos o únicamente a nuevos empleados, además del tiempo durante el cual se aplicará. Para el gremio, el apoyo debería ser escalonado y extenderse por varios meses para evitar que las empresas trasladen de inmediato el aumento a los consumidores.
“Necesitaríamos un subsidio escalable de arriba hacia abajo, por lo menos por cuatro meses. De tal manera que no le traslademos ese mayor costo de manera compulsiva a nuestro cliente”, explicó.
Asimismo, planteó que el Gobierno podría evaluar otras alternativas, como mecanismos tributarios que permitan aliviar la carga de las empresas. Hermoza mencionó que una reducción temporal de ciertos pagos podría contribuir a mantener puestos de trabajo y evitar problemas de liquidez.
Incremento no elevaría informalidad, pero sí podría cambiar formas de contratación
Sobre las críticas que señalan que el aumento del sueldo mínimo podría impulsar la informalidad laboral, Hermoza descartó que ese sea el principal efecto. Según explicó, el riesgo está en que algunas empresas decidan no contratar nuevos trabajadores bajo planilla debido al mayor costo asociado.
“No es que se vaya a pasar al trabajador de la formalidad a la informalidad. Lo que podría hacer es que se incentiven nuevas formas de contratación que no tengan cargas laborales”, señaló.
El especialista agregó que el bono compensatorio tendría precisamente el objetivo de evitar que las empresas opten por modalidades distintas a la contratación formal. Por ello, insistió en que la discusión debe centrarse en definir cómo funcionará esta ayuda.
“Por eso es que no nos asusta el anuncio, pero sí nos preocupa porque no tenemos las precisiones que hemos conversado: cuánto tiempo va a durar, qué porcentaje, si va a ser escalable”, concluyó.
