La semana pasada Meta presentó Muse Image y Muse Video, sus nuevos modelos de generación por inteligencia artificial integrados en la aplicación Meta AI, pero el anuncio quedó rápidamente ensombrecido por una fuerte polémica alrededor de una característica incluida en la herramienta de imágenes. La compañía había incorporado la posibilidad de crear contenidos gráficos escribiendo simplemente el nombre de cualquier perfil público de Instagram precedido por el símbolo @: el sistema tomaba como referencia las fotografías publicadas en esa cuenta para construir la imagen solicitada, sin que los afectados hubieran sido informados ni hubieran dado su consentimiento para ello. La función venía activada por defecto para todos los perfiles abiertos, y quien deseaba evitar que su imagen fuera utilizada de esa manera tenía que buscar y desactivar manualmente una opción en los ajustes de su cuenta.
Las críticas comenzaron a difundirse apenas se conoció el funcionamiento del sistema y fueron creciendo durante los días siguientes al lanzamiento, hasta que cuatro días después de la presentación oficial Meta dio marcha atrás de forma definitiva. En un comunicado público reconoció que su propósito era ofrecer una herramienta creativa y dar a las personas control sobre el uso que se hace de su contenido, pero admitió que la forma en que se había puesto en práctica no respondía a lo que los usuarios esperaban. La empresa ha confirmado que la posibilidad de mencionar cuentas a través de la etiqueta @ para generar imágenes ha sido retirada por completo, y ha cerrado así una de las polémicas más rápidas que ha tenido que resolver en los últimos tiempos, al reconocer que dar el control real significa dejar que cada persona decida activar estas opciones si así lo desea, y no obligarla a renunciar a ellas cuando ya están en funcionamiento.
