La posibilidad de que Intel venda una parte de su filial de fabricación de semiconductores, o, incluso, esta división de la compañía al completo, está encima de la mesa desde hace mucho tiempo. Dos años antes de salir de esta empresa, Pat Gelsinger, el anterior director general de Intel, reconoció que veía con buenos ojos la posibilidad de que la red de fábricas de circuitos integrados se desgajase de algún modo de la matriz de la compañía.
En aquel momento, hace más de tres años, esta ya era una opción interesante para incrementar la competitividad de sus plantas de producción de chips, y en las circunstancias actuales parece incluso más ventajosa. A principios del pasado mes de abril Reuters y The Information aseguraron que las juntas directivas de Intel y TSMC habían llegado a un principio de acuerdo que perseguía constituir una empresa conjunta que se responsabilizaría de la gestión de las fábricas de semiconductores de Intel.
Su plan consistía en que TSMC tendría una participación del 20% en la nueva compañía, por lo que presumiblemente Intel mantendría una participación mayoritaria. Finalmente esta iniciativa no llegó a buen puerto, pero la posibilidad de escindir las fábricas de chips de Intel de la matriz de la compañía sigue estando encima de la mesa. Y ahora es el grupo inversor japonés SoftBank el que, según Financial Times, está interesado en controlar la infraestructura de producción de circuitos integrados de Intel.Como os explicamos ayer, SoftBank ha inyectado en Intel 2.000 millones de dólares, lo que lo ha consolidado como el sexto principal accionista de esta compañía. Según Reuters, esta empresa nipona se ha comprometido a no participar en la junta directiva, y tampoco comprará circuitos integrados producidos por este fabricante de chips estadounidense. No obstante, el plan de SoftBank no acaba aquí. Y es que, según Financial Times, Masayoshi Son, el director general de este grupo inversor, está interesado en las fábricas de chips de Intel.
