Durante años, la gran asignatura pendiente de los robots aspiradores ha sido el remate de las habitaciones. Por mucho que aumentase la potencia de succión o la precisión de sus sistemas de navegación por láser, su propia forma redonda dejaba un margen físico inaccesible en los rincones alargados y a lo largo de los rodapiés. Para resolver este inconveniente y renovar su propuesta en el hogar conectado, la firma británica ha presentado sus nuevos Dyson r1 Nurovi Dry y Dyson r2 Nurovi Wash+Dry. La gran novedad de esta familia no está únicamente en el motor, sino en un replanteamiento geométrico de sus componentes: mopas triangulares, cepillos laterales que se extienden al detectar un obstáculo y una estación de vaciado ciclónica que prescinde por completo de las bolsas de recambio.
El modelo más avanzado, el Dyson r2 Nurovi Wash+Dry, diseñado para aspirar y fregar, se pone a la venta en España por 849 euros. Por su parte, la variante Dyson r1 Nurovi Dry, enfocada exclusivamente en la recogida de suciedad en seco, llegará al mercado a finales de noviembre a un precio de 549 euros. La principal diferencia estructural entre estos modelos y los que encontrábamos hasta ahora en el catálogo de la marca reside precisamente en la forma de abordar los bordes de cada estancia. En el Dyson r2 Nurovi Wash+Dry, la compañía abandona los tradicionales discos de fregado circulares e introduce las nuevas mopas triangulares Reuleaux. Se trata de una geometría de ancho constante que permite que, al rotar, los vértices del triángulo se proyecten directamente hacia el vértice de cada esquina, cubriendo por completo esa pequeña franja donde una mopa redonda sencillamente nunca llega a apoyar.
A esta mejora se le suma un rediseño completo en los cepillos laterales. En lugar de limitarse a girar para arrastrar la suciedad, los nuevos cepillos cuentan con un mecanismo extensible que se despliega hacia el exterior en cuanto detecta paredes y muebles. De esta forma, guían el pelo y los residuos de mayor tamaño directamente hacia el canal central de succión, evitando que la suciedad salga dispersada por la fuerza del cepillado o que el pelo largo termine enrollado y difícil de limpiar en el eje.
Para gestionar la recogida de residuos sin disparar el consumo de energía, la gama Nurovi incorpora el denominado sistema Twin-capture. Este esquema divide el trabajo en dos etapas independientes: una acción mecánica a través del cepillo principal para arrastrar partículas pesadas como migas o granos, y un flujo de aire de alta velocidad centrado específicamente en despegar el polvo fino incrustado en alfombras o en las juntas del suelo. El flujo de trabajo se apoya además en la tecnología de detección acústica por sensor Piezo, ya probada en las aspiradoras sin cable de la marca. El sensor analiza de forma continuada el impacto de las partículas dentro del canal de entrada, y si detecta una concentración elevada de polvo en un punto concreto, el software incrementa automáticamente la potencia de succión en esa zona y adapta la velocidad de avance para garantizar una pasada más profunda y efectiva.
Uno de los puntos diferenciadores más destacados de esta propuesta frente a la mayoría de alternativas del mercado está en su estación base. En lugar de utilizar bolsas de papel de un solo uso que requieren sustitución periódica, la base de los nuevos robots de Dyson integra un sistema de vaciado ciclónico sellado capaz de almacenar hasta 90 días de residuos secos en un depósito transparente que se vacía en segundos. En el caso del modelo r2 Nurovi Wash+Dry, la estación asume también el mantenimiento completo del sistema de fregado. Tras completar su ruta, la base lava automáticamente las mopas triangulares utilizando agua caliente a 75 grados centígrados para disolver la grasa acumulada, y posteriormente aplica un flujo de aire caliente a 45 grados para secar el tejido por completo, previniendo la humedad residual y la aparición de malos olores entre una limpieza y otra.
