Cuando ya parecía que el catálogo de dispositivos de streaming de Amazon estaba cerrado para esta temporada de verano, especialmente teniendo en cuenta que la compañía se encuentra en pleno desarrollo de su evento Prime Day, la sorpresa llegó de forma inesperada sin ningún aviso previo: ayer se presentó oficialmente el nuevo Fire TV Stick HD de segunda generación, un equipo diseñado para renovar la gama de entrada y que se ofrece por un precio de 34,99 euros, una tarifa especial válida solo hasta el próximo 26 de junio y exclusiva para los usuarios suscritos al servicio Prime. Quienes aún no cuenten con esta membresía pueden acceder a una prueba gratuita de treinta días para beneficiarse de esta rebaja y de todas las ventajas adicionales que ofrece el programa. Este nuevo modelo mantiene el formato ultraportátil tipo dongle que caracteriza a la familia, pero introduce mejoras importantes tanto en su procesador como en el mando a distancia, superando claramente al antiguo modelo Lite para situarse como la opción más equilibrada en cuanto a calidad y costo. A diferencia de su predecesor, ahora incluye botones dedicados para controlar directamente el encendido, el apagado y el volumen del televisor, la barra de sonido o el receptor conectado, lo que evita tener que usar varios mandos a la vez. Su reproducción de contenido alcanza la resolución Full HD de 1080p a sesenta fotogramas por segundo, con soporte para formatos de alto rango dinámico como HDR, HDR10+ y HLG, que aportan colores más intensos y mayor contraste. Además, cuenta con un procesador un treinta por ciento más rápido que la generación anterior, lo que se traduce en una navegación más fluida y una apertura de aplicaciones mucho más ágil, y su diseño es también un treinta por ciento más estrecho, facilitando su conexión en los puertos HDMI de la parte trasera de los televisores incluso cuando hay poco espacio disponible junto a otros cables o enchufes.
Sin embargo, el dispositivo también cuenta con puntos menos favorables que es importante tener en cuenta antes de la compra: el principal es que Amazon ha endurecido drásticamente las restricciones en sus modelos más recientes, por lo que la instalación de aplicaciones en formato APK que no estén disponibles en la tienda oficial —como reproductores de listas personalizadas, emuladores o versiones externas de programas como Kodi— resulta muy complicada o directamente imposible de realizar. Por otro lado, al ser un equipo pensado para la gama de entrada, no admite resoluciones 4K, por lo que su calidad de imagen quedará limitada si se conecta a televisores de gran tamaño o de última generación con paneles de mayor definición. Teniendo esto en cuenta, este modelo es la elección ideal si lo que se busca es renovar o dar nueva vida a un televisor antiguo, por ejemplo para colocar en la cocina o el dormitorio, que no cuente con sistema inteligente o cuyo funcionamiento se haya vuelto lento y obsoleto; también resulta muy práctico por su tamaño reducido para llevarlo fácilmente a hoteles o segundas residencias durante las vacaciones y tener siempre acceso a todas las plataformas de entretenimiento. En cambio, no es recomendable para quienes quieran aprovechar al máximo la calidad de una pantalla principal en el salón, ya que en ese caso conviene optar por versiones superiores como el Fire TV Stick 4K Select, o incluso los modelos 4K Plus y 4K Max, que además incorporan soporte para tecnologías avanzadas como Dolby Vision y Dolby Atmos para una experiencia visual y sonora mucho más completa.
