Tecnología

Creíamos que Adobe estaba amenazada de muerte por la IA. Resulta que es una de las pocas empresas que está ganando dinero con ella

 

En el último año, las acciones de Adobe han perdido casi la mitad de su valor al pasar de cotizar a 382 dólares hace doce meses a situarse hoy en unos 197 dólares, una caída que refleja el castigo de Wall Street ante la percepción de que la empresa estaría amenazada por la llegada de la inteligencia artificial generativa, aunque la realidad de sus cuentas muestra una situación totalmente distinta y mucho más sólida: en el segundo trimestre fiscal de 2026 registró ingresos récord por 6.620 millones de dólares, lo que supone un aumento del 13% respecto al año anterior, mientras que su beneficio por acción creció un 18% hasta alcanzar los 5,96 dólares. De hecho, la compañía se comporta como una de las empresas más rentables del sector del software, ya que durante 2025 generó un flujo de caja libre de 9.850 millones de dólares sobre unos ingresos totales de 23.800 millones, manteniendo márgenes operativos del 37% —que llegan al 47% según otros criterios contables— y un modelo de negocio basado en suscripciones que le garantiza ingresos recurrentes anuales por valor de 27.100 millones de dólares. A diferencia de otras empresas que invierten grandes cantidades de dinero esperando obtener beneficios en el futuro, Adobe ya está logrando que su apuesta por la IA sea rentable: los ingresos ligados a sus soluciones de inteligencia artificial se han triplicado en un año, y su plataforma Firefly ha superado por sí sola los 250 millones de dólares de ingresos recurrentes, contando además con la confianza de grandes empresas ya que el 75% de las compañías de la lista Fortune 500 la utilizan y la firma ha desarrollado más de 2.500 modelos personalizados para clientes corporativos; al mismo tiempo, su base de usuarios ha crecido de 700 a 850 millones en doce meses gracias a herramientas como Adobe Express y a su modelo de acceso gratuito, que le permite convertir solo un pequeño porcentaje de personas en clientes de pago para mantener su crecimiento.

 

A pesar de estos resultados positivos, la empresa enfrenta retos importantes que explican en parte la desconfianza de los inversores, empezando por una competencia cada vez más fuerte y variada: plataformas como Canva, que ya factura 4.000 millones de dólares, o herramientas especializadas como Midjourney, Runway o la española Magnific, aprovechan la inteligencia artificial para ofrecer servicios muy concretos y de gran calidad que atraen tanto a particulares como a empresas. A esto se suma que Adobe ha tomado decisiones comerciales controvertidas, como las subidas de precio de sus suscripciones o la limitación de los usos de sus herramientas generativas, medidas que han llevado a muchos usuarios a buscar alternativas más económicas o incluso gratuitas como Affinity o DaVinci Resolve. La mayor fuente de incertidumbre, sin embargo, viene de dentro de la propia organización: Shantanu Narayen, su director general durante los últimos 18 años, ha anunciado su salida sin que exista una persona designada para sustituirle, justo en el momento en que la compañía debe adaptarse a un entorno tecnológico que cambia con gran rapidez y donde tendrá que tomar decisiones estratégicas decisivas para no perder la posición de liderazgo que ha mantenido durante décadas.

Related posts

La salida a bolsa de SpaceX revela hasta qué punto el dinero del Golfo está detrás del boom de la IA en EEUU

Alba Rueda

SpaceX compra Cursor por 60.000 millones de dólares. Ahora le queda lo más difícil: hacer que Grok sea relevante

Alba Rueda

La trampa del 80%: China construirá la mayor red de IA del mundo con chips propios, aunque no son suficientes

Alba Rueda

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Damos por sentado que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Acceptar Read More

Privacy & Cookies Policy