Tecnología

ASML no da abasto y eso no son buenas noticias para nadie implicado en el negocio de la tecnología

ASML no da abasto. La presión que los centros de datos para inteligencia artificial están ejerciendo sobre la industria de los semiconductores va mucho más allá de los propios fabricantes de chips. También está transformando de forma profunda el negocio de las empresas que construyen las máquinas necesarias para producirlos. Para satisfacer la demanda creciente de procesadores avanzados, compañías como TSMC, Samsung o Intel necesitan ampliar sus líneas de producción, y ahí es donde la posición de ASML se ha vuelto absolutamente decisiva. La empresa neerlandesa es la única del mundo que fabrica las máquinas de fotolitografía de ultravioleta extremo, conocidas como UVE, imprescindibles para crear los circuitos más avanzados que utilizan los sistemas de IA.

 

El panorama actual ha convertido a ASML en uno de los actores centrales de esta revolución tecnológica. Las nuevas plantas que están levantando TSMC, Intel, Samsung, Rapidus, SK hynix y Micron requieren decenas de estas máquinas. Una sola fábrica de chips de vanguardia puede incorporar entre 30 y 50 equipos de litografía UVE, y cada uno de ellos tiene un precio que oscila entre los 180 y los 220 millones de euros en su versión convencional, y entre 300 y 350 millones si se trata de la tecnología más avanzada de alta apertura. Esta demanda sin precedentes ha llevado a la compañía a elevar sus previsiones de ingresos para este año, esperando cerrar el último trimestre con unas ventas de entre 14.200 y 15.200 millones de euros, cifras muy por encima de lo que anticipaban los analistas.

 

El problema es que la demanda supera con creces lo que ASML puede fabricar. Toda su capacidad de producción para 2027 y 2028 ya está completamente vendida, y muchos clientes están reservando equipos que no recibirán hasta 2029 o incluso 2030. La empresa ha anunciado que planea aumentar su capacidad de fabricación un 30% en 2027 y otro tanto en 2028, pero su director general, Christophe Fouquet, ha reconocido abiertamente que ni siquiera así será suficiente. Una sola compañía no puede responder al ritmo al que crece el mercado de los semiconductores.

 

Las máquinas de ASML se dividen en cuatro grandes familias: las de ultravioleta profundo de inmersión, las de ultravioleta profundo en seco, las de ultravioleta extremo convencionales y las de ultravioleta extremo de alta apertura. También fabrica sistemas de inspección y metrología, pero son las máquinas de UVE las que están en mayor demanda, ya que solo con ellas es posible fabricar los procesadores más avanzados, construidos a escalas inferiores a 7 nanómetros, que son los que necesitan los grandes centros de datos de IA.

 

Por el momento, ASML no tiene competencia real en el segmento de la litografía de ultravioleta extremo. Esta posición de monopolio le ha permitido anticipar una subida de precios para 2027. No hay alternativas inmediatas a la vista: los desarrollos en China aún no han dado sus frutos en este campo, y la única opción diferente, la tecnología de nanoimpresión de Canon, todavía tiene una presencia muy limitada en el mercado. Así que, por ahora, todo el sector tecnológico mundial debe esperar en la misma fila.

Related posts

Qué significa que las empresas de IA estén teniendo problemas de alineación y dediquen ya el 20% de sus recursos a esto

Alba Rueda

China ‘alista las alas’ del primer caza de tres motores del mundo

Manuel Cotillo

Ya es oficial: el Galaxy A27 se estrena en España con seis años de actualizaciones y muchas papeletas para ser uno de los móviles más vendidos

Alba Rueda

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Damos por sentado que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Acceptar Read More

Privacy & Cookies Policy