Economía

Estas son las petroleras que quieren repartirse el pastel del crudo venezolano

Las compañías petroleras de todo el mundo se preparan para la incursión en Venezuela, después del secuestro del mandatario Nicolás Maduro por parte de EE.UU. y de los planes difundidos por el presidente Donald Trump, de tomar el control de la industria petrolera del país caribeño.

Trump dijo que la comercialización del crudo venezolano será gestionada por Washington, que en un principio abarcará a entre 30 y 50 millones de barriles y ha conminado a las grandes compañías a invertir un monto de hasta 100.000 millones de dólares en el país sudamericano para controlar su industria.

Venezuela cuenta con la mayor reserva probada de petróleo del mundo.

¿Quiénes están interesados en entrar en Venezuela?

El pasado viernes, Donald Trump se reunió en la Casa Blanca con los máximos responsables de las grandes petroleras estadounidenses y de conglomerados de otras latitudes. Allí se citaron representantes del más alto nivel de las estadounidenses ExxonMobil, ConocoPhillips y Chevron, la española Repsol, la angloholandesa Shell, la italiana Eni, la neerlandesa Vitol, la suiza Trafigura, la india Reliance Industrie, además de otros gigantes estadounidenses como Halliburton, Valero y Marathon Petroleum.

Sin embargo, no todas ellas mostraron el mismo entusiasmo.

Chevron

Chevron es la única gran compañía estadounidense que opera actualmente en Venezuela y se estima que ahora tiene capacidad para aumentar sensiblemente su producción allí.

Es una de las más fervorosas partidarias del control de Washington quiere ejercer en el país.

Repsol

La española Repsol fue una de las más entusiastas durante el encuentro del pasado viernes. Su CEO, Josu Jon Imaz, llegó a asegurar que estaba preparado para triplicar su producción en dos o tres años.

Hasta ahora el Gobierno venezolano pagaba a la compañía con barriles de petróleo por una deuda pendiente, que en la actualidad asciende a más de 2.400 millones de dólares.

ConocoPhillips

ConocoPhillips es una de las mayores compañías de explotación y producción de petróleo del globo y es la tercera mayor petrolera de EE.UU. En la actualidad su mayor interés es el de cobrar los laudos ganados por la expropiación de la que fue objeto en 2007, que asciende a 8.700 millones de euros.

Su CEO, Ryan Lance, también se mostró proclive a participar en el reparto del pastel, si bien pidió que el sector bancario contribuya a la reestructuración de la deuda venezolana.

Marathon Petroleum

Esta compañía energética estadounidense está especializada en la refinación, comercialización y transporte de petróleo y productos derivados en EE.UU.

Ya ha manifestado su intención de pujar por el crudo venezolano.

Halliburton

Se trata de otra de las grandes corporaciones estadounidenses, si bien su negocio no se centra en la producción de petróleo, sino en los servicios técnicos para el sector energético, es decir, el suministro de tecnología, equipo y personal.

Su CEO, Jeff Miller, afirmó estar muy interesado en volver a operar en Venezuela, después de que tuvieron que salir del país con el establecimiento de las sanciones sen 2019.

Citgo Petroleum

También Citgo Petroleum, establecida en EE.UU., está interesada en participar en cualquier subasta de crudo venezolano. En los últimos años no ha tenido permiso para exportar crudo venezolano después de romper sus vínculos con su matriz, la petrolera PDVSA, en 2019.

Reliance Industries Limited (RIL)

Este conglomerado indio es uno de los grandes grupos empresariales del país asiático y ha venido comprando crudo venezolano para su refinamiento, si bien detuvo sus compras en marzo del año pasado.

Ahora estaría sopesando reanudar sus compras una vez se aclaren las reglas para los compradores no estadounidenses.

Shell

Shell también parece dispuesta a volver a invertir en Venezuela. La empresa británica, originaria de Países Bajos, es una de las grandes productoras de combustibles de origen fósil del mundo.

Eni

La italiana forma parte del grupo de grandes petroleras, en el que se incluyen Chevron, Shell o Repsol, que «elevarán de inmediato» su inversión en Venezuela tras la reunión del viernes con Trump, según el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright.

ExxonMobil, con un pie fuera del mercado

ExxonMobil es una de las mayores compañías energéticas del mundo, tanto por su capitalización, como por su volumen de producción y reservas de hidrocarburos y se ha mostrado como una de las más reacias en acompañar el objetivo perseguido por Trump.

Tiene un conflictivo historial legal con Venezuela, a quien ganó un laudo de 1.600 millones de dólares en 2014 por la expropiación llevada a cabo por el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez.

Su CEO, Darren Woods, expresó claramente sus dudas durante la cita del viernes. «Nos han confiscado nuestros activos allí dos veces, por lo que, como puede imaginar, volver a ingresar una tercera vez requeriría algunos cambios bastante significativos respecto de lo que hemos visto históricamente aquí», espetó.

Woods opinó que actualmente no se puede invertir en Venezuela, debido a las actuales estructuras jurídicas y comerciales, y más después de que el mandatario estadounidense dejara ver que no estaba interesado en recuperar el dinero de las deudas pendientes y que la idea es empezar de cero.

La actitud del representante de Exxon provocó el enfado de Trump, que inmediatamente después dijo que estaba pensando en «dejar a Exxon fuera». «Están siendo demasiado listillos», dijo entonces.

Así, el panorama de las grandes empresas petrolíferas se divide entre la voracidad por quedarse con una parte de las mayores reservas petrolíferas del mundo y el miedo a una nueva expropiación, a no recuperar el dinero que se les adeuda y a que se inunde de crudo los mercados mundiales y baje el precio del petróleo.

Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro

  • Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado sábado una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York.
  • Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar» y advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».
  • Maduro se declaró inocente el lunes en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU. en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, acusado de narcoterrorismo. Flores procedió de la misma manera.
  • La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
  • Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa destacó que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.

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Alba Rueda

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