Los países de la región están considerando construir nuevos oleoductos pese a su elevado costo, la complejidad política que conlleva esta infraestructura y el hecho de que tardarán años en completarse.
Los países del golfo Pérsico están considerando la posibilidad de construir nuevos oleoductos para evitar el suministro de petróleo a través del estrecho de Ormuz, en medio de la actual crisis energética provocada por la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán y el cierre parcial del estrecho, informa Financial Times citando a funcionarios de la región.
Según oficiales y directivos de la industria petrolera, la construcción de nuevos oleoductos puede ayudar a reducir la vulnerabilidad de los países del Golfo ante las interrupciones del paso del transporte marítimo a través del estrecho, controlado por Irán. Esta alternativa se está considerando pese a su elevado costo, la complejidad política que conlleva y el hecho de que tardará años en completarse.
Proyectos posibles
«Percibo un cambio de las hipótesis a la realidad operativa […] Todos están analizando el mismo mapa y llegando a las mismas conclusiones«, aseveró Maisoon Kafafy, asesora principal de los programas para Oriente Medio del ‘think tank’ estadounidense Atlantic Council, refiriéndose a los planes para la construcción de oleoductos en la región. Kafafy indicó que la opción más viable para los países es construir una «intrincada red de corredores» de tuberías.
Actualmente, en la región opera el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, de 1.200 kilómetros de longitud, construido en la década de 1980. Este oleoducto transporta 7 millones de barriles de petróleo diarios al puerto de Yanbu, en el mar Rojo, evitando por completo el estrecho de Ormuz. Actualmente Arabia Saudita está considerando ampliar la capacidad de este oleoducto o construir una nueva ramificación o ruta.
Christopher Bush, director ejecutivo de Cat Group, una empresa privada libanesa que fue una de las principales constructoras del oleoducto Este-Oeste, aseguró que la construcción de cualquier oleoducto en la región costaría varios miles de millones de dólares. Una ruta compleja que atraviese varios países, por ejemplo, desde Irak a través de Jordania, Siria o Turquía, costaría aproximadamente entre 15.000 y 20.000 millones de dólares.
Sin embargo, la situación se complica no solo por el costo de la construcción, sino también por la situación política en la región y los problemas de seguridad. La red de oleoductos requerirá que los países del Golfo «abandonen sus políticas individualistas y se unan. Siempre se ha pensado que es más barato y seguro enviar un barco, cargarlo y zarpar», destacó Bush.
