Un helicóptero vuela sobre un desierto en Irak.
Israel estableció una base militar oculta en lo profundo de región desértica de Irak para apoyar sus ataques aéreos contra Irán, divulgó un rotativo estadounidense.
El puesto avanzado israelí ilegal fue construido poco antes de que comenzara la guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán el 28 de febrero, con el pleno conocimiento de Washington, divulgó el sábado el diario estadounidense The Wall Street Journal en una revelación demoledora emitida el sábado que expuso la magnitud de la agresión israelí y su flagrante violación de la soberanía iraquí.
La base servía como centro logístico para las fuerzas especiales israelíes y la fuerza aérea sionista, y contaba con equipos de búsqueda y rescate desplegados para extraer a los pilotos israelíes derribados, detalló la nota.
También, señaló que las fuerzas israelíes lanzaron ataques aéreos contra las tropas iraquíes que casi habían descubierto el lugar a principios del marzo, después de que un pastor local alertara a las autoridades sobre la actividad sospechosa de un helicóptero en la remota zona.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha anunciado que un avión cisterna de EE.UU. fue derribado por fuerzas de Resistencia en Irak.
Los medios estatales iraquíes informaron del incidente, lo que motivó una investigación legítima por parte de las fuerzas de seguridad iraquíes. En respuesta, el régimen israelí llevó a cabo ataques no provocados que causaron la muerte de un soldado iraquí y obligaron a las tropas a retirarse, impidiendo así que se descubrieran las operaciones encubiertas de Tel Aviv en el territorio iraquí soberano.
El WSJ reveló además que, incluso después de que un avión de combate F-15 estadounidense fuera derribado cerca de Isfahán (centro de Irán) durante el conflicto por el misil lanzado por parte de las fuerzas iraníes, Israel ofreció ayuda.
No obstante, los aviones de guerra israelíes siguieron realizando ataques adicionales con el pretexto de “garantizar la misión”, lo que subraya la determinación de Tel Aviv de mantener su presencia ilegal en Irak.
Esta revelación se produce en un momento en que las tensiones regionales siguen siendo elevadas tras la agresión estadounidense-israelí contra Irán, que provocó una fuerte represalia iraní, incluidos ataques contra objetivos israelíes y el cierre temporal del estrecho de Ormuz en defensa de la soberanía nacional.
La revelación de la base secreta de Israel pone de manifiesto el alcance de las ambiciones expansionistas del régimen sionista y su disposición a poner en peligro la vida de los soldados iraquíes y a desestabilizar la región para continuar su guerra contra Irán.
Las autoridades iraquíes llevan mucho tiempo advirtiendo sobre este tipo de actividades encubiertas israelíes, que violan el derecho internacional y amenazan la estabilidad de las naciones independientes que resisten la agresión extranjera.
Irán ha sostenido sistemáticamente que sus acciones defensivas fueron una respuesta directa a ataques no provocados, y el descubrimiento de esta base iraquí no hace sino reforzar la postura de Teherán de que la entidad sionista y sus patrocinadores estadounidenses son la principal fuente de inestabilidad en Asia Occidental.
