El Salvador tendrá una disminución gradual de las lluvias durante este fin de semana, en un escenario de transición hacia la época seca, de acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente (Marn).
El cambio no implica el fin inmediato de las lluvias. Aunque los acumulados y la frecuencia de las precipitaciones comenzarán a reducirse desde este viernes 23.
La población deberá mantenerse atenta a los cambios de tiempo, ya que las condiciones pueden variar entre jornadas con cielo más despejado, aumento de la temperatura y lluvias de corta duración en áreas específicas.
La reducción de las precipitaciones será uno de los rasgos principales del pronóstico para El Salvador durante el fin de semana y los primeros días de la próxima semana.
Aun así, la humedad atmosférica permitirá la formación de lluvias puntuales, con mayor probabilidad en la franja paracentral y en el oriente. Según el Marn, estos eventos se concentrarían principalmente después del mediodía y durante la noche. Por esa razón, las mañanas podrían presentar condiciones más estables en varias zonas del país, mientras que las horas posteriores mantendrán un margen para cambios repentinos.
Las lluvias no desaparecerán por completo, pese al avance de la transición estacional. La variabilidad propia de este período obliga a seguir los reportes meteorológicos, en especial en comunidades expuestas a anegamientos, deslizamientos o crecidas rápidas de quebradas y ríos.
Además de la disminución de las lluvias, el Marn destacó que el país tendrá presencia de vientos nortes débiles. En las áreas montañosas y otros puntos elevados podrían registrarse ráfagas de mayor intensidad, por lo que se recomienda precaución ante la caída de ramas, objetos mal asegurados o dificultades de visibilidad en tramos de carretera expuestos.
La influencia de estos vientos contribuirá a que las madrugadas sean más frescas de lo habitual durante el fin de semana. Esa sensación térmica contrastará con el ambiente cálido que predominará durante las tardes, en especial en los períodos sin precipitaciones.
El calor será más perceptible en las horas de la tarde, cuando disminuya la nubosidad y la radiación solar tenga mayor incidencia. La combinación de altas temperaturas y humedad puede aumentar la sensación de incomodidad, por lo que conviene mantener una hidratación frecuente y evitar exposiciones prolongadas al sol.
Los cambios entre amaneceres más frescos y tardes calurosas requerirán atención particular de niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
La disminución de las lluvias coincide con la transición hacia la estación seca, pero la temporada de huracanes en el Atlántico concluye el 30 de noviembre. Por ello, la población debe mantener la vigilancia sobre las actualizaciones meteorológicas y posibles sistemas que puedan influir en Centroamérica.
El período de menor lluvia no elimina la necesidad de contar con paraguas, revisar drenajes domésticos y seguir los avisos emitidos por los canales oficiales. Los pronósticos pueden modificarse según la evolución de los vientos, la humedad y los sistemas atmosféricos que circulen en la región.
