Investigadores del Reino Unido confirmaron la presencia de nanoplásticos en las partes comestibles de los rábanos, lo que sugiere una posible amenaza para la seguridad alimentaria. Un estudio reciente realizado por la Universidad de Plymouth demostró que estos fragmentos diminutos de plástico pueden traspasar las barreras naturales de las plantas y acumularse en raíces y hojas, hechos que generan preocupación por las consecuencias en la alimentación humanaEstos hallazgos resultan relevantes porque hasta ahora se consideraba que la banda de Caspary, una defensa natural de las plantas, impedía el ingreso de sustancias indeseables. “Es la primera vez que se demuestra que las partículas de nanoplástico pueden cruzar esta barrera”, señaló Nathaniel Clark, profesor de fisiología en la Universidad de Plymouth. El experto explicó que el rábano fue elegido debido a su importancia agroindustri
“Las plantas pueden actuar como depósitos de partículas plásticas”, explicó Clark. A diferencia de los animales, que cuentan con mecanismos para eliminar partículas extrañas a través del sistema digestivo o los riñones, los vegetales carecen de estos procesos. Según el científico, la falta de mecanismos efectivos de eliminación podría implicar una amenaza a largo plazo para la seguridad alimentaria.
El profesor Richard Thompson, coautor del trabajo, afirmó que la contaminación por microplásticos y nanoplásticos aparece en zonas inesperadas: “Encontramos contaminación microplástica dondequiera que la buscamos.” El académico remarcó que la investigación contribuye a comprender mejor cómo estas partículas se acumulan y los potenciales riesgos para la salud humana.
al y a que representa cerca del dos por ciento de la producción global de verduras.
