Sony va a incorporar la tecnología de escalado mediante inteligencia artificial a la consola PlayStation 5 estándar, una solución que hasta ahora era exclusiva del modelo más avanzado, la PS5 Pro. Se trata de Quick Spectral Super Resolution, conocida por sus siglas QSSR, una versión simplificada del sistema PSSR que ofrece mejoras en la imagen sin exigir el hardware específico de la consola de gama superior. Los primeros juegos en recibir esta función mediante una actualización son Marvel’s Wolverine y Ghost of Yōtei, donde aparece como una opción gráfica adicional. El principal atractivo de la PS5 Pro ha sido la mayor calidad de imagen lograda precisamente mediante este tipo de escalado por inteligencia artificial, y ahora QSSR traslada esa misma filosofía al modelo convencional. Muchos títulos de esta generación se dibujan a resoluciones internas modestas y recurren a sistemas de ampliación básicos para alcanzar resoluciones como la cuatro mil, lo que suele dar lugar a imágenes que pierden nitidez o muestran elementos deformados. Los análisis realizados por el medio especializado Digital Foundry indican que QSSR puede marcar una diferencia apreciable en esos casos, y además llega en un momento en que la crisis de componentes ha encarecido el hardware, por lo que esta mejora de software puede ayudar a que la consola estándar se mantenga vigente durante más tiempo. En cuanto a su funcionamiento, QSSR forma parte del Proyecto Amatista, una colaboración entre Sony y la empresa AMD para el desarrollo de gráficos por inteligencia artificial, y se apoya en dos pilares: una red neuronal más ligera y una puesta a punto adaptada a las capacidades de la PS5. La propia compañía reconoce que el sistema PSSR sigue siendo la referencia en calidad, mientras que QSSR se presenta como una alternativa más accesible. Daniel Craig, ingeniero de gráficos en Sony, explica que la PS5 Pro cuenta con trescientas unidades de procesamiento específicas para tareas de inteligencia artificial, mientras que la consola convencional no dispone de ese hardware dedicado, de modo que QSSR realiza sus cálculos mediante formatos de datos más ligeros y técnicas de optimización para aprovechar al máximo los recursos disponibles. Las pruebas realizadas muestran que esta tecnología mejora la estabilidad de la imagen, define mejor los detalles pequeños y reduce las irregularidades en elementos como la vegetación en movimiento; las diferencias resultan más notorias en Marvel’s Wolverine, mientras que en Ghost of Yōtei, que ya ofrecía una imagen muy cuidada desde el principio, los cambios son más sutiles. El uso de QSSR también tiene un efecto sobre el rendimiento: en el caso de Wolverine, el proceso de ampliación de imagen consume algo más de tiempo de cálculo, lo que se traduce en una reducción de entre ocho y diez imágenes por segundo en comparación con el sistema que traía el juego, aunque la diferencia se reduce cuando se activa el modo de rendimiento a sesenta fotogramas. En Ghost of Yōtei, por el contrario, el funcionamiento es casi tan rápido como el del sistema de escalado que ya utilizaba el juego. Es importante señalar que los resultados no alcanzan la calidad que ofrece la PS5 Pro, ya que las limitaciones de hardware hacen que esta solución se desenvuelva mejor al ampliar la imagen hasta mil cuatrocientas líneas de resolución y no tanto al llegar a la cuatro mil. La expansión de esta función dependerá de cada estudio de desarrollo, aunque Sony ha indicado que la pone a disposición de todos los creadores de juegos para su consola y que integrarla en títulos que ya admitían el sistema de la PS5 Pro requiere muy pocos días de trabajo, por lo que es posible que pronto la veamos en más juegos, entre los que se encuentra la esperada entrega de Grand Theft Auto VI, aunque la decisión final corresponde al estudio Rockstar.
