Tecnología

Vaio quiere recuperar el orgullo tecnológico japonés con sus nuevos portátiles: ese orgullo tiene un precio alto

 

Vaio no ha resucitado de la nada, sino que ha regresado de un largo periodo de discreción, manteniendo viva una identidad que durante años fue sinónimo de distinción en el mundo de los portátiles, y lo hace ahora con una propuesta que recupera lo mejor de su herencia sin renunciar a la modernidad. La marca desapareció del escenario internacional en 2014, cuando Sony vendió la división de ordenadores a Japan Industrial Partners, y desde entonces ha seguido existiendo, pero con una presencia reducida casi por completo a su mercado de origen, de modo que para muchos fuera de Japón se había convertido en un recuerdo entrañable pero lejano. La adquisición por parte de Nojima en 2025 ha dado el impulso necesario para plantear un retorno con ambición, y los nuevos Vaio T son la primera demostración de que no se trata simplemente de poner el nombre en un equipo cualquiera, sino de volver a fabricar portátiles con la misma filosofía que los hizo admirados: un diseño que se distinga del resto, una construcción cuidada y una funcionalidad pensada para mejorar la experiencia de uso, no solo para llenar la ficha técnica.

 

Lo que más llama la atención es que, en un mercado donde la mayoría de los dispositivos se parecen cada vez más, estos nuevos Vaio apuestan decididamente por ser diferentes, empezando por el diseño y terminando por la forma en que la pantalla se mueve. El color rojo clásico que tantos recuerdos despierta ha vuelto, y la bisagra no es solo un detalle estético: al abrir el equipo, eleva ligeramente el cuerpo para facilitar la escritura y mejorar la ventilación por la parte inferior, una solución que combina belleza y utilidad. Pero el verdadero sello distintivo es el mecanismo Multi-Flip, heredado directamente del Vaio Fit 13A de 2013, una bisagra que permite girar la pantalla sobre su propio eje además de abrirla hasta casi 360 gramos. Esto hace que se pueda apoyar sobre la mesa dejando el teclado oculto, o pasar al modo tableta con la pantalla apoyada de forma segura sobre el teclado, sin que las teclas queden expuestas hacia abajo como ocurre en otros convertibles. Es una idea que existía hace más de una década y que entonces no logró imponerse frente a diseños más simples y económicos, pero que ahora regresa como una alternativa con personalidad propia, mostrando que no todo avance consiste en añadir más potencia.

 

Detrás de este renacimiento hay también una apuesta por la producción local que va mucho más allá de la fabricación: cada unidad se construye en la planta de Azumino, en Japón, bajo estándares de control de calidad tan rigurosos como los de la época de Sony. Ese orgullo por lo hecho en casa coincide con un momento en el que el país entero busca recuperar terreno en la industria tecnológica, especialmente en semiconductores, un sector que dominó en los años ochenta y donde empresas como Rapidus o Fujitsu están intentando volver a ocupar un lugar destacado. Los Vaio T no llevan chips fabricados en Japón, pero encarnan esa misma determinación: demostrar que la ingeniería y la manufactura japonesas siguen siendo capaces de crear productos que destacan por su cuidado, su durabilidad y su diseño, valores que en tiempos de producción masiva y estandarizada resultan cada vez más escasos y apreciados.

 

Sin embargo, todo eso tiene un coste que se refleja directamente en el precio, y ahí es donde la propuesta choca con la realidad del mercado. La configuración de entrada arranca en unos 374.000 yenes, lo que equivale a aproximadamente 2.400 dólares, una cifra notablemente alta, especialmente si se tiene en cuenta que incluso empresas como Sony y Nintendo han tenido que lanzar versiones más económicas de sus productos estrella para adaptarse al poder adquisitivo actual en Japón. Por el momento no hay planes confirmados de salir al exterior, y esa decisión podría ser determinante: fuera de su mercado natal, la marca cuenta con cariño y reconocimiento, pero también con la competencia de opciones más asequibles que ofrecen características similares en cuanto a memoria, almacenamiento y autonomía. Vaio ha demostrado que ha vuelto con estilo y con convicción, pero el reto ahora no es solo fabricar un portátil excelente, sino lograr que ese valor se traduzca en ventas suficientes para que el regreso sea duradero y no pase a ser de nuevo una historia que termina demasiado pronto.

 

 

 

 

Related posts

OpenAI ya tiene listo su chip de inferencia. Se llama Jalapeño y ha conseguido algo inesperado: superar a Nvidia

Alba Rueda

Avistan en pleno vuelo un inédito y enorme dron furtivo chino

Manuel Cotillo

Microsoft 365 tendrá versiones más baratas en todo el mundo. Es fruto de la presión antimonopolio de la Comisión Europea

Alba Rueda

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Damos por sentado que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Acceptar Read More

Privacy & Cookies Policy