La lumbalgia es una lesión común que se caracteriza por causar un dolor profundo en la zona lumbar que a veces irradia hacia las piernas y que puede generar muchos problemas a los trabajadores…e incluso dejarles en una situación en la que pedir la pensión de incapacidad permanente no es ninguna locura.
La Seguridad Social concede pensiones de incapacidad permanente a los trabajadores que sufren lumbalgia, aunque para que eso suceda debe demostrarse que esta dolencia afecta de forma importante tanto a la vida cotidiana como la vida laboral de esta persona.
De hecho, es posible que los trabajadores consigan incluso el 100% de la pensión de incapacidad permanente, siempre que se den los condicionantes necesarios para una pensión en su grado de absoluta, que concede toda la base reguladora.La decisión de que una persona pueda recibir esta pensión dependerá, en todo caso, de la dirección provincial de la Seguridad Social que corresponda, en una resolución que puede tener cierta influencia del tribunal médico, que no es vinculante pero sí cuenta con opiniones muy seguidas por el organismo.
De acuerdo con el bufete especializado Campmany Abogados, se conceden pensiones de incapacidad permanente a los trabajadores que tengan «profesiones de esfuerzo lumbar, o en las que haya tareas que precisen ejercer posturas mantenidas de forma reiterada«. También a los que tengan funciones que impliquen la carga de peso o largos periodos en los que permanecer sentado.
Además, cuentan, es posible que le concedan la pensión de incapacidad permanente absoluta. Es más complicado, pero no es imposible: esto sucede en «casos muy graves en los que no hay mejoría con el tratamiento«, como los que obligan al paciente a ir a clínicas del dolor o cuando el dolor irradia a las extremidades.
