Alibaba ha presentado su nuevo chip de inteligencia artificial, el Zhenwu M890, desarrollado por su división de semiconductores T-Head, con el objetivo de reducir la dependencia tecnológica extranjera, especialmente de empresas como Nvidia. Esta iniciativa se enmarca en un cambio normativo importante: a principios de octubre de 2024, el Gobierno chino pidió a las grandes compañías de tecnología que utilizaran en lo posible chips fabricados en el país, y diez meses después esta recomendación se convirtió en una exigencia: los centros de datos públicos deben emplear al menos un 50% de circuitos integrados de producción nacional, una medida que beneficia a fabricantes como Huawei, Moore Threads y, por supuesto, a la propia filial de nube de Alibaba.
El Zhenwu M890 es una GPU con prestaciones técnicas destacadas: integra 144 GB de memoria HBM3 y alcanza una velocidad de transferencia de interconexión entre chips de hasta 800 GB/s. Según la compañía, su rendimiento triplica el de su predecesor y se sitúa en niveles equiparables a los de la Nvidia A100, superando en tres veces al modelo anterior de la marca estadounidense, el H20. Diseñado para funcionar tanto en la fase de entrenamiento como en la de inferencia —el proceso que permite a los modelos generar respuestas ante peticiones—, alcanza una potencia de 0,6 petaflops en operaciones de precisión media. Además, cuenta con un sistema de interconexión ICN Switch que permite agrupar hasta 128 unidades del chip para que trabajen de forma coordinada, funcionando como si se tratara de un único procesador, lo que permite escalar su capacidad para formar grandes infraestructuras de cómputo.
Alibaba ha presentado también una hoja de ruta ambiciosa para los próximos años. Su siguiente desarrollo será el Zhenwu V900, previsto para su lanzamiento durante el tercer trimestre de 2027: contará con una arquitectura de computación paralela propia mejorada, tendrá un rendimiento tres veces superior al del M890, incorporará 216 GB de memoria y alcanzará una velocidad de transferencia de 1.200 GB/s. Más adelante, en el tercer trimestre de 2028, se lanzará el Zhenwu J900, con un nuevo salto tecnológico en su diseño.
Este avance se produce en un contexto de restricciones internacionales que limitan el acceso de China a los chips y tecnologías más avanzadas de fabricación occidental. Aunque todavía existen diferencias de rendimiento con los modelos más modernos de la competencia extranjera, la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del país para lograr la autosuficiencia tecnológica y reducir su vulnerabilidad ante las medidas de control de exportaciones aplicadas desde otros mercados.
