Tecnología

El Apple Watch ya no sólo es un reloj, es una «grabadora» que escucha todo el rato y hace resúmenes de lo que oye

Apple ha celebrado su esperada Keynote de septiembre, un evento cargado de novedades entre las que destacan los detalles del esperado iPhone 18 Pro y, sobre todo, la llegada del iPhone Duo, el primer plegable de la marca que acapara toda la atención y marca la entrada de Apple en este segmento de mercado. Sin embargo, junto a estos dispositivos estrella, hay otras dos funciones presentadas de la mano de los nuevos Apple Watch Series 12 y Apple Watch Ultra 4 que han despertado un enorme interés y, a la vez, un debate profundo sobre privacidad: se trata de Siri Recap y Live Rewind, dos herramientas que combinan el micrófono del reloj y la inteligencia artificial para ayudarnos a recordar lo que decimos en las conversaciones que mantenemos a nuestro alrededor. Son funcionalidades diseñadas para retener lo que se nos escapa, lo que no alcanzamos a oír bien o lo que queremos repasar después, pero su sola existencia convierte al reloj que llevamos siempre en la muñeca en un dispositivo capaz de escuchar y procesar lo que ocurre cerca de nosotros, un rasgo que recuerda a las polémicas que han rodeado a productos como las gafas inteligentes de Meta y que plantea preguntas muy serias sobre hasta dónde llega la frontera entre comodidad y protección de la vida privada.

 

Ambas funciones son distintas y conviene saber diferenciarlas para entender bien qué hacen y qué no hacen. Por un lado, Live Rewind funciona como una especie de rebobinado instantáneo: cuando alguien no ha oído bien lo que le acaban de decir, basta con pulsar dos veces la corona digital del reloj para que el dispositivo muestre en pantalla el texto transcrito de los últimos quince segundos de la conversación. Es una ayuda pensada para recuperar una frase que se perdió por el ruido, una palabra que no se entendió o un dato que pasó demasiado rápido, y una vez mostrado, si el usuario no decide guardarlo, ese fragmento se descarta por completo. Por su parte, Siri Recap va más allá: cuando se activa, escucha de forma continua el entorno, detecta cuándo hay una conversación en curso y, en cuanto termina, elabora un resumen con los puntos clave y un titular que queda almacenado en la propia aplicación de Siri para consultarlo más tarde. No es una transcripción literal de todo lo dicho, sino una síntesis de los aspectos más importantes, diseñada para recordar reuniones, citas o conversaciones largas sin necesidad de anotar todo a mano.

 

Ambas herramientas requieren el nuevo chip S11 que incorporan exclusivamente los modelos Series 12 y Ultra 4, ya que es en este procesador donde se ejecutan de forma local los modelos de inteligencia artificial de Apple Intelligence que hacen posible el reconocimiento de voz y la generación de resúmenes. Apple ha puesto especial énfasis en explicar cómo protege los datos, y ha detallado un sistema de procesamiento en capas: primero, un modelo ligero que corre directamente en el reloj detecta si hay voces cercanas y, solo entonces, comienza a capturar el audio en un búfer protegido dentro de un enclave privado del propio chip, sin que en ningún momento salga del dispositivo para procesarse en servidores externos. Una vez generado el resumen o el fragmento de Live Rewind, el audio original se elimina de forma automática y nunca se guarda como archivo accesible ni para el usuario ni para aplicaciones de terceros ni para la propia Apple. Los resúmenes que el usuario decide conservar se sincronizan con iCloud con cifrado de extremo a extremo, mientras que aquellos que no se guardan desaparecen por completo a los siete días. Además, el reloj avisa siempre cuando alguna de estas funciones está activa: emite un sonido y muestra de forma visible un icono de micrófono en la pantalla, incluso si el dispositivo está en modo silencio, con el fin de que las personas que están cerca sepan que la escucha está en marcha y puedan decidir si desean continuar la conversación en esas condiciones.

 

Pese a todas estas medidas de seguridad, el debate sobre la privacidad no tarda en surgir, y hay varios aspectos que generan inquietud. El primero y más fundamental es la normalización de dispositivos que escuchan de forma continua el entorno: aunque el audio no se transmita fuera del reloj, el simple hecho de que estemos dispuestos a llevar encima un aparato que capta lo que decimos cuando nadie está llamando ni pidiendo nada, supone un cambio profundo en la relación con nuestra intimidad y la de quienes nos rodean. También preocupa el hecho de que estas funciones no estarán disponibles en Europa inicialmente, un indicio claro de que las autoridades comunitarias han identificado riesgos que requieren ajustes adicionales antes de su lanzamiento, lo que refuerza la idea de que hay aspectos pendientes de resolver. Otro punto sensible es la captura involuntaria: en entornos ruidosos o con varias personas hablando a la vez, los filtros podrían no ser perfectos y recoger datos personales, nombres o información sensible de terceros que no han dado su consentimiento para ser registrados ni incluidos en un resumen. Y aunque el audio crudo se borra, los resúmenes en formato texto sí quedan guardados y pueden contener detalles que, filtrados o accedidos por error, revelen mucho más de lo que se desea.

 

La postura de Apple es que todo está diseñado para que el control esté siempre en manos del usuario, que debe activar expresamente cada función y decidir qué guardar y qué descartar, pero la existencia misma de estas herramientas abre una puerta que antes estaba cerrada: la de convertir la escucha ambiental continua en una característica más de uso cotidiano, tan integrada en la rutina que con el tiempo podría dejar de llamar la atención. Para muchos, la comodidad de no olvidar un detalle importante o de seguir mejor una conversación merece la pena; para otros, supone dar un paso atrás en la protección de lo que decimos cuando creemos que nadie está grabando. Lo cierto es que, más allá de cifrados y enclaves seguros, el verdadero cambio está en la costumbre: si llevamos siempre un oído electrónico en la muñeca, es muy probable que empecemos a hablar de forma distinta, no porque desconfiemos de la tecnología, sino porque hemos dejado de asumir que nuestras palabras se quedan solo con quienes las escuchan en el momento.

Related posts

O2 acaba de incluir 10 TB en la nube en tu tarifa de móvil. Apple y Google llevan años cobrándote 30 euros por menos

Alba Rueda

Drones armados con gas pimienta y que hacen placajes: los nuevos ‘ángeles de la guardia’ para combatir los tiroteos escolares en EEUU

Alba Rueda

China no puede comprar los mejores chips de Nvidia. Así que Alibaba ha decidido conectar los suyos y venderlos como si fueran uno solo

Alba Rueda

Leave a Comment

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Damos por sentado que estás de acuerdo, pero puedes desactivarlas si lo deseas. Acceptar Read More

Privacy & Cookies Policy