Una de las promesas, quizá la más importante, que han hecho los líderes de algunos de los laboratorios de inteligencia artificial (IA) es que su tecnología contribuirá a la cura de muchas enfermedades. «Creo que la IA podría curar la mayoría de las grandes enfermedades en los próximos cinco a diez años». Estas palabras las escribió Dario Amodei, el director general de Anthropic, el pasado 13 de septiembrepara el cáncer, para el Alzheimer».
Estas declaraciones son muy alentadoras, pero por el momento solo son promesas. A pesar de lo rápido que está avanzando la IA, las expectativas de los líderes de las compañías tecnológicas están todavía muy alejadas de las aportaciones que está realizando al desarrollo de nuevos medicamentos. Esta tecnología está demostrando que es una herramienta muy valiosa en este ámbito, pero está muy lejos de poner en nuestras manos medicamentos eficaces y seguros. Y aún más lejos de curar el cáncer o el AlzheimerJeff Leiden, el presidente de la empresa farmacéutica Vertex, ha explicado que su laboratorio ha recurrido a aproximadamente 50 compañías de IA para analizar una base de datos con unos 10.000 compuestos farmacológicos. El resultado que ha obtenido ha sido muy decepcionante: ningún modelo de IA logró desarrollar un medicamento viable. Esto no quiere decir en absoluto que esta tecnología no tenga nada que decir en el terreno del desarrollo de nuevos fármacos, pero pone encima de la mesa una realidad inapelable: hoy la IA no puede descubrir nuevos medicamentos por sí solaLos modelos de IA tienen la capacidad gracias, sobre todo, a su habilidad a la hora de identificar patrones, de encontrar posibles dianas terapéuticas, predecir estructuras de proteínas o proponer moléculas prometedoras. Pero de momento ninguno de ellos ha conseguido anticipar con suficiente precisión cómo se comportará un compuesto cuando entre en contacto con un organismo humano. Y este conocimiento es esencialfármaco funciona correctamente y no es peligroso. Los ensayos preclínicos y las fases de investigación clínica pueden prolongarse durante varios años, por lo que acelerar el descubrimiento de candidatos farmacológicos no implica necesariamente aumentar la proporción de medicamentos que terminan llegando al mercado. La industria farmacéutica está utilizando la IA, sí, pero sus expectativas son mucho más conservadoras que las de los líderes de los laboratorios de IA
