El primer ministro griego, el conservador Kyriakos Mitsotakis, anunció este sábado una reforma fiscal para aliviar la carga impositiva de la clase media, y en especial de las familias con niños, por un total de 1.600 millones de euros, a partir del próximo año.
«Ha llegado la hora de la clase media», dijo Mitsotakis al presentar, durante un discurso en la Feria Internacional de Salónica, el plan para reformar el sistema tributario, que según el mandatario podrá ser financiado gracias a un fuerte crecimiento económico, así como un superávit presupuestario mayor al esperado y una mejor recaudación de impuestos.
La reforma proyectada, que deberá entrar el vigor el 1 de enero de 2026, incluye un reducción de dos puntos porcentuales en todas las tasas que graban cada tramo del impuesto sobre la renta, excepto el principal, de los primeros 10.000 euros, que sigue cargado con el 9%.
Habrá además una reducción adicional de otros dos puntos por cada hijo dependiente, una medida que busca impulsar la natalidad para aliviar la severa crisis demográfica que afronta el país.
«Un particular que gana 20.000 euros al año tendrá un beneficio anual de 600 euros si tiene dos niños, de 1.300 si tiene tres, y de 1.680 euros si tiene cuatro», señaló el mandatario, y añadió que si ambos padres de familia tienen estos ingresos «queda claro que el beneficio es doble».
En el segundo tramo de la escala tributaria (entre los 10.000 y 20.000 euros), el impuesto se reduce del 20% al 9% para los contribuyentes que tienen tres hijos (18 y 16% para aquellos con uno o dos, respectivamente) y será nulo para aquellos con cuatro hijos o más.
