El padrón electoral en la región creció 27% en cinco años, el aumento más alto del país. El fenómeno coincide con un fuerte proceso migratorio hacia distritos donde también se registra expansión de la minería ilegal.
El Perú está creciendo y las cifras del padrón electoral para estas Elecciones Generales 2026 lo reflejan. Entre el 2021 y el 2026 la cantidad de peruanos habilitados para votar ha aumentado un 8% en promedio, pasando de 25 millones de electores a más de 27 millones en este año, de acuerdo a cifras del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec).
Pero este crecimiento electoral no ha sido igual en todo el Perú. Existe una región que superó con creces el promedio: Madre de Dios. En esta localidad el padrón electoral creció un 27%, convirtiéndose en la región que más aumentó su población electoral, según cifras del Reniec analizadas por el Observatorio para la Gobernabilidad del Jurado Nacional de Elecciones (Infogob).
Madre de Dios tiene 147577 electores para este 2026, mientras que en el 2021 contaba con 116,513. Este crecimiento se ha se ha dado principalmente en el grupo etario de jóvenes en edad laboral. Así lo explicó Eugenia Fernán, directora nacional de Estudios, Estrategias y Coordinación territorial del JNE a El Poder en tus Manos.
«En el caso de Madre de Dios ha habido un crecimiento significativo del padrón y este aumento muchas veces se debe a la migración interna, pero también es importante precisar que este crecimiento ha sido constante. Lo excepcional, que podría dar inclusive pie a nuevos estudios, es que este crecimiento se ha dado en los últimos 5 años, y su concentración ha sido en el grupo etario de 30 a 39 años, lo cual puede ser reflejo de un potencial desarrollo económico de la región, demanda de ciertas actividades económicas y presencia de fuerza laboral», explicó Fernán.

El crecimiento poblacional en una región marcada por la minería ilegal
El crecimiento de la población electoral en Madre de Dios se ha concentrado principalmente en la provincia de Tambopata, que pasó de 96,081 electores en 2021 a 117,577 en 2026, según el Reniec. Esta tendencia también es advertida en el Informe sobre Desarrollo Humano 2025, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que señala que la población de dicha provincia creció 107% entre 2007 y 2024. Sin embargo, el informe precisa que estos cambios poblacionales no necesariamente están asociados a mejoras en la presencia del Estado.
«La migración se ha dado en lugares con mayores niveles de ingresos, pero con menores servicios públicos que el promedio nacional. Esto es una paradoja pues se espera que a mayores servicios públicos (educación, salud, electricidad, saneamiento), la población pueda tener mayor bienestar», se detalla en el estudio.
Entonces, ¿qué está motivando la migración interna hacia Madre de Dios? Una de las respuestas estaría en la expansión de las economías informales e ilegales que también pueden influir en los movimientos migratorios hacia estas zonas, advierte el analista político y jefe de actualidad y coyuntura de la PUCP, Iván Lanegra, quién estuvo a cargo de la elaboración del informe.
«Cuando uno mira solamente los ingresos [de la gente] en Madre de Dios… sí es un factor de atracción mucho más potente. La pregunta es qué está generando oportunidades de ingreso en la región, y son evidentemente las actividades de minería, una minería que, como todos sabemos, es en gran medida informal y también ilegal. Las economías ilegales tienen una capacidad de ofrecer oportunidades de ingreso que están en el marco de la ilegalidad. Las familias y personas optan por migrar buscando esas oportunidades, a veces dejando de lado otros criterios como servicio públicos o condiciones de vida más adecuadas», comenta Lanegra.
En esa línea, agregó que «si estás en un departamento donde, en gran medida, la economía es informal y sabes que las economías ilegales tienen un peso muy importante es muy claro que la hipótesis principal, y con mayor evidencia disponible hasta el momento, es que eso está atrayendo personas que, obviamente, quieren generar un ingreso. Pero además las atraen porque las opciones que disponen en donde vienen son menores».

El aumento de votantes coincide con territorios donde avanzan economías ilegales
De acuerdo con datos del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), los distritos de Tambopata e Inambari, ubicados en la provincia de Tambopata, son los que más han incrementado su número de electores en la región. En Inambari, por ejemplo, el padrón pasó de 10 087 mil votantes en 2021 a 15 747 para las elecciones de 2026, mientras que el distrito de Tambopata pasó de tener 73,269 electores a 83,297.
Este aumento de votantes ocurre en un territorio que, al mismo tiempo, registra una fuerte expansión de la minería ilegal en los últimos años. En el distrito de Inambari se ubica La Pampa, una zona conocida por la expansión de la minería ilegal de oro a lo largo de la carretera Interoceánica y que se ha extendido hacia distritos cercanos como Tambopata y Laberinto.
Las cifras muestran la magnitud del avance: en 2025 se detectaron alrededor de 1600 dragas utilizadas para la extracción de oro ilegal. Cuatro años antes, en 2021, se habían identificado 148, según datos de la Organización Conservación Amazónica. Es decir, en el mismo periodo en que el número de máquinas dedicadas a la extracción ilegal de oro se multiplicaba por más de diez, también aumentaba la cantidad de personas registradas para votar en estos distritos.


Guimo Loaiza, representante de la Defensoría del Pueblo en Madre de Dios, advierte que la expansión de la minería ilegal y la población migrante no solo transforma el territorio, sino también la dinámica social de la región, con la aparición de actividades criminales asociadas.
«La mayor migración a Madre de Dios es para la zona de la minería ilegal. Hay un porcentaje que, efectivamente, también se dedica a otras actividades agrícolas, como extracción de la castaña y otras actividades propias de la región. Sin embargo, es importante señalar que la mayor cantidad de ciudadanos que vienen hacia la región son atraídos por el costo del oro que ha ido incrementando en los últimos meses, esto hace muy atractivo a la región de Madre de Dios dado que hay una gran zona que es la Zona de Amortiguamiento de la Reserva Nacional de Tambopata en donde se está realizando esta actividad ilegal sin ninguna autorización», alerta Loaiza.
Además, Loaiza precisa que la presencia de minería ilegal también trae consigo la masificación de otro tipo de delitos e inseguridad en la zona. «No solamente es la deforestación y contaminación de mercurio, sino también que aparecen otros delitos como trata de personas, sicariato, extorsión, entre otros. Hemos recibido quejas de ciudadanos que son agricultores o que tienen títulos habilitantes que les ha otorgado el Estado que, en algunas ocasiones, sufren amenazas y agresiones por parte de los que se dedican a la minería ilegal. Por eso es importante que el Estado pueda diseñar una estrategia orientada a resolver esta problemática que ya está años en Madre de Dios y lo que estamos viendo es que se está agravando», agrega el representante de la Defensoría en la región.
Según reportes de la Organización Conservación Amazónica, entre el 2024 y 2025 se ha registrado una deforestación minera total de 11 535 hectáreas en Madre de Dios. El 32% de esta deforestación corresponde a minería ilegal; es decir, activcidades mineras realizadas en áreas prohibidas, indica la asociación.
Aunque no existe evidencia que vincule de manera directa el aumento del padrón electoral con actividades ilegales, especialistas advierten que la expansión de economías informales o ilícitas puede influir en los movimientos migratorios hacia algunas zonas del país, como lo que sucede en Madre de Dios. El padrón electoral no registra la actividad económica de los ciudadanos; sin embargo, su evolución permite observar cambios demográficos que se vienen produciendo.
