Imagen satelital muestra los daños sufridos por el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí tras los ataques yemeníes.
Imágenes de alta resolución muestran los daños sufridos por el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí tras los ataques de las fuerzas yemeníes.
Informes publicados este domingo, basados en datos satelitales, señalan que se produjo un incendio de grandes dimensiones en una de las instalaciones vinculadas al oleoducto petrolero Este-Oeste de Arabia Saudí.
Este oleoducto transporta crudo desde Abqaiq (este), en la costa del Golfo Pérsico, hasta Yanbu (oeste), en el mar Rojo. Es considerado una de las principales rutas de transferencia de petróleo de Arabia Saudí para evitar la vía marítima del Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
Se han observado incendios en seis puntos diferentes a lo largo del recorrido de este oleoducto.
Algunas estimaciones apuntan a que la reparación del oleoducto, clave para que Arabia Saudí reduzca su dependencia del estrecho de Ormuz, podría extenderse durante cinco o seis semanas.
El experto estadounidense Brett Erickson ha puesto de relieve que el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí no fue simplemente atacado, sino completamente devastado
Según el experto estadounidense en delitos financieros y geopolítica, las últimas 24 horas no han sido otra cosa que una catástrofe total para los mercados energéticos mundiales.
“Pero ¿cuál es la dura realidad?”, preguntó Erickson, para luego responder: “El dolor y la crisis apenas están comenzando”.
Entretanto, una oleada de drones y misiles procedentes de Yemen habría alcanzado instalaciones estratégicas de la petrolera saudí Aramco en el sur de Arabia Saudí, según fuentes locales.
Los reportes indican que los ataques provocaron incendios en algunas de estas instalaciones.
Asimismo, se activaron las alertas antiaéreas en las localidades saudíes de Jamis Mushait y Abha, situadas en el sur del país.
Saná ha intensificado sus operaciones de represalia tras el ataque de Arabia Saudí contra el Aeropuerto Internacional de Saná en julio, que permanece bajo bloqueo desde hace más de una década.
El jueves, el Ejército yemení y los combatientes del movimiento popular Ansarolá lograron importantes avances a lo largo de la costa occidental de Yemen frente a las fuerzas mercenarias apoyadas por Arabia Saudí, al hacerse con el control de territorios e islas de importancia estratégica en el sur del mar Rojo.
Las fuerzas yemeníes tomaron el control de las islas Zuqar, Hanish Mayor y Hanish Menor, pertenecientes al archipiélago de Hanish. Estas posiciones estratégicas se suman al control de los hutíes sobre el puerto de Moca, en el mar Rojo, y sobre toda la provincia de Al-Hudayda, consolidando así su presencia en las proximidades del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.
La actual escalada constituye el último capítulo de una devastadora guerra que comenzó en marzo de 2015, cuando Arabia Saudí y varios de sus aliados lanzaron una guerra de agresión y un bloqueo integral contra Yemen, con el respaldo de Estados Unidos y varios países occidentales.
Pese a las decenas de miles de víctimas yemeníes, Riad no logró alcanzar su principal objetivo: instalar un gobierno títere afín a sus intereses. Una tregua auspiciada por la ONU en 2022 puso fin en gran medida a los combates en los frentes, pero no consiguió propiciar un acuerdo político duradero ni levantar el asfixiante bloqueo.
En el lapso de aproximadamente una semana, las Fuerzas Armadas yemeníes lograron lo que ocho años de guerra de desgaste no habían conseguido.
Los avances de Yemen han reforzado la posición de Ansarolá en torno al estrecho de Bab al-Mandeb, una importante ruta marítima internacional que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
Estos acontecimientos podrían agravar aún más las interrupciones del tráfico marítimo por otra arteria clave para la energía y el comercio mundial, mientras el estrecho de Ormuz ya se encuentra gravemente afectado en medio de la guerra de Estados Unidos contra Irán.
