Desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca a mediados de enero, hacer predicciones macroeconómicas a largo plazo parece casi un arte, ya que la incertidumbre se cierne sobre Estados Unidos y cada día es distinto al anterior. Aún así, en líneas generales, el segundo año de mandato del magnate estará marcado por una parálisis económica prolongada.
El presidente de Freemarket, Lorenzo Bernaldo de Quirós aseguró a elEconomista.es, que la economía está «completamente estancada» y que el crecimiento va a ser «mediocre», al menos, hasta mediados del año 2026. Por otro lado, la inflación estará enquistada. Según el consenso de Bloomberg, el avance de la principal economía del mundo cerrará este ejercicio en el entorno del 1,7%, y así se quedará a lo largo de 2026. Por otro lado, la inflación finalizará el actual ejercicio en el 2,8% y poco va a cambiar en el próximo.
La última encuesta mensual de economistas de Bloomberg, realizada entre el 22 y el 27 de agosto a 79 analistas, augura un avance del Producto Interior Bruto (PIB) del 1,1% en el segundo semestre del año, frente al 1,4% de media registrado en la primera mitad del año.
Por su parte, los economistas consultados creen que la inflación subyacente -de la que se excluyen los precios de la electricidad y los alimentos por su gran volatilidad- alcanzará un promedio máximo del 3,2% en el cuarto trimestre del año. Es cierto que la inflación interanual caerá gradualmente hasta bien entrado 2026, pero aun así se mantendrá muy por encima del objetivo del 2% fijado por el mandato de la Reserva Federal.
Una encuesta realizada por la Asociación Nacional de Economía Empresarial de Estados Unidos (NABE, por sus siglas en inglés) a 159 de sus miembros concluye que la inflación probablemente persistirá por encima de la meta del 2% de la Reserva Federal (Fed) más allá del año 2026.
En concreto, el 56% de los encuestados por la NABE cree que el índice de precios general, medido a través de los precios del gasto en consumo personal, no caerá al 2% hasta bien entrado el año 2027.
En este sentido, los economistas encuestados por Bloomberg aseguran que las expectativas de que los mayores aranceles impuestos por la Administración Trump a las importaciones se reflejarán en los precios al consumidor, aunque el verdadero efecto «inflacionario» que vaticinaba el consenso cuando el magnate impuso su tabla de aranceles en abril, en el conocido como Liberation Day (Día de la Liberación), con un IPCde hasta un 4%, no se producirá. Las subidas de precios serán graduales en el próximo año y todo depende del avance de la economía, explican.
En este sentido, la encuesta de Bloomberg dice que la economía seguirá adaptándose a los efectos de los aranceles y de la inversión del magnate. Unas políticas que prometen un crecimiento más sólido.
Así todo, la Reserva Federal todavía va a seguir enfrentándose al desafío de las presiones persistentes sobre los precios y un crecimiento económico poco favorable.
El economista José María Rotellar, explicaba a elEconomista.es que el escenario el año que viene vendrá marcado, sobre todo, por los problemas geopolíticos y los signos de que la economía «podría estar frenándose». Asimismo, también señaló «a los problemas de deuda a los que se enfrentan los socios de EEUU, como son Francia o Reino Unido». Para Rotellar, es posible que esta ralentización del crecimiento económico de Estados Unidos «podría llevar a un escenario de estainflación», es decir, alta inflación, bajo crecimiento económico y desempleo elevado. Un escenario que resultaría muy complejo de manejar a la Reserva Federal, que ahora mismo parece centrarse más en las perspectivas de crecimiento que en controlar los precios.
El experto asevera que «todavía es temprano» para ver algo claro de cara al próximo año. Aún así, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, aseguró ya a finales de agosto que tenía cierta preocupación por la inflación «provocada» por los aranceles, al mismo tiempo que señaló la creciente debilidad del mercado laboral.
La última revisión preliminar publicada por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) pone de manifiesto que desde el mes de abril de 2024 hasta marzo de 2025 se crearon 911.000 empleos no agrícolas menos de lo que se había publicado hasta el momento. Esto ejerce todavía más presión sobre la Reserva Federal para que baje los tipos de interés, máxime después de la revisión a la baja de mayo y junio, que costaron el puesto a la responsable del BLS.
Aún así, «la mayoría de los encuestados esperan que el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed reduzca las tasas de corto plazo en medio punto porcentual o más antes de fines de 2025», dijo Sarah Wolfe, economista senior de inversiones temáticas y macro de Morgan Stanley Wealth Management, en un comunicado emitido por la NABE.
Todo parece indicar que los responsables de la política monetaria de Estados Unidos están intentando evitar por todos los medios que el país entre en una estainflación. Para ello, el consenso apuntan a una posible moderación de la restricción montaria para enfriar lo suficiente la inflación, pero sin que se hunda la economía. «En estos momentos creo que están analizando la situación para ver cómo actuar de aquí a final de año», aseveró José María Rotellar.
En cambio, De Quirós dijo que es posible que la economía entre en recesión en 2027 si «Trump consigue controlar la Fed». La abultada deuda precisa de un rigor monetario que «si sigue Powell, se mantendrá», dijo el analista. Aunque todo parece indicar lo contrario.
