El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, abre ya la puerta a una rebaja de los tipos de interés en septiembre, al apreciar ya la entidad riesgos crecientes para el mercado laboral y pese a que persisten las preocupaciones sobre la inflación a causa de los aranceles. «La estabilidad de la tasa de desempleo y otras medidas del mercado laboral nos permiten proceder con cautela al considerar cambios en nuestra postura política», ha asegurado el responsable del principal banco central del mundo en el marco de la conferencia anual que la Fed de Kansas celebra en Jackson Hole, Wyoming, en el Noroeste de Estados Unidos.
Con todo, Powell ha sido muy cauteloso. «No obstante, con una política en territorio restrictivo, las perspectivas económicas y el cambio en el equilibrio de los riesgos pueden justificar un ajuste de nuestra postura política«, ha precisado. En su reunión del mes de julio el organismo mantuvo su tasa de referencia en un rango de entre el 4,25% y el 4,5%, un nivel en el que se mantiene desde el pasado mes de diciembre.
La Fed tiene ante sí un puzle en el que dos de las principales son muy difíciles de encajar entre sí. «Los riesgos para la inflación están sesgados al alza y los riesgos para el empleo, a la baja, una situación compleja cuando nuestros objetivos están tan en conflicto», ha sentenciado Powell. Esta preocupación responde al doble mandato del organismo que, por un lado, debe mantener la estabilidad de precios y por otro promover el pleno empleo. Es una escena diferente a la que encara el Banco Central Europeo, cuyo objetivo primordial pasa por garantizar que la tasa de inflación se ajuste a su objetivo a medio plazo del 2%.
Powell se ha referido a la «curiosa» estabilidad que se refleja en el mercado laboral estadounidense. Estabilidad «que resulta de una caída de la oferta y la demanda de trabajadores». Esto no impide que los riesgos para el empleo hayan aumentado. Por otra parte, es la primera vez que reconoce de forma clara que el impacto al alza de los aranceles en los precios podría darse en un plazo «relativamente corto», tras precisar que ya se aprecian los primeros efectos de las tasas comerciales en la cesta de consumo de los estadounidenses.
Powell ha incidido en que los aranceles significativamente más elevados a los que tienen que hacer frente los socios de Estados Unidos están transformando el comercial global. Al mismo tiempo y en otra queja abierta a la política económica de la administración Trump ha lamentado cómo la política migratoria más restrictiva ha provocado una desaceleración abrupta del aumento a largo plazo de la fuerza laboral.
«Los cambios en las políticas fiscales, de gasto y regulatorias también podrían tener importantes implicaciones para el crecimiento económico y la productividad«, ha advertido el máximo responsable de la Fed. Es una referencia clara a la macro reforma fiscal y presupuestaria que impulsó el líder republicano y que aprobó el Congreso el pasado julio. Esta reforma plantea serias dudas a los inversores sobre la sostenibilidad de la deuda y el déficit estadounidenses. Por primera vez, la deuda en circulación de la mayor economía del planeta ha alcanzado los 37 billones de dólares (alrededor de 31,8 billones de euros al cambio actual), de acuerdo con los datos publicados por del Departamento del Tesoro.
